Columna publicada en "El Heraldo" Septiembre 6 de 2011
Por: Ricardo Buitrago C.
En sus marcas, listos, ya, es la voz en cuya espera se encuentran los candidatos a corporaciones públicas que han sometido su nombre a consideración del electorado, y que en sana competencia democrática deberán dirimir fuerzas ideológicas y programáticas el próximo 30 de Octubre.
En el Atlántico, hoy como hace cuatro años, la historia se repite: ¡Se acabo el no hay con quien!, un numeroso grupo de calificados candidatos pone su nombre a consideración del electorado para reemplazar al Dr. Eduardo Verano De la Rosa en la conducción del Departamento, y continuar con la excelente labor que él ha realizado. Justo es reconocerlo: Jaime Amín, Alfredo Palencia, Tito José Crissien, José Segebre y Max Rodríguez cuentan con sobrados meritos y condiciones para ejercer la Gobernación con lujo de competencias.
A mi modo de ver -y es una opinión particular del columnista- en la Gobernación no ocurre lo que en la Alcaldía. En esta última, para que Barranquilla continúe con la senda de progreso y futuro que se le ha instaurado, es imperativo se elija a Elsa Noguera.
En el Departamento, cualquiera de los mencionados, que gane la contienda para suceder a Verano, sería un buen mandatario, independiente de las preferencias ideológicas, programáticas, o de simpatía que sobre ellos cada quien tenga.
Así las cosas, ninguno, requiere que la contienda electoral se convierta en nido de infundios, consejas y suspicacias utilizadas como armas que, a decir del Procurador General de la Nación: "afectan la transparencia de los procesos electorales" por haber tenido quienes lanzan las acusaciones, disfrazadas de informes, debates jurídicos con actores que tienen intereses en este debate".
Me refiero por supuesto a la Corporación Arco Iris y a su director León Valencia, quien en infirme publicado sobre los candidatos, abrogándose una prerrogativa que no le corresponde, descalifica a algunos de ellos por inhabilidades o líos judiciales. Incluyó en ese listado al atlanticense Jaime Amín a quien acusó de tener relaciones, haber recibido financiación y haber favorecido a la tristemente célebre Enilce López.
No pretendo en este articulo, ni ponderar las calidades de un candidato en particular, ni defenderlo, sino censurar la perversa actitud de quien como guerrillero justificó el secuestro y la utilización de todas las armas en la consecución de un fin, premisa esta ultima que parece sigue practicando.
León Valencia no hizo otra cosa que imitar la actitud que hace dos años, sobre este mismo caso, adoptó el Senador Gustavo Petro. Se basó en el pensamiento del filósofo W. James que así reza: “No hay mayor mentira, que la verdad mal entendida”, y a eso está jugando. A una realidad, le conjuga falsedades, desinformación y maledicencia.
No es ningún secreto que Amín Hernández, es el candidato del partido de la U a una de las principales gobernaciones del país, y a esa colectividad León Valencia y sus secuaces por odio reflejo a su creador Álvaro Uribe, quieren ver destruida.
Si Valencia tiene alguna comprobada actuación ilegal de Amín o de cualquier otro candidato, tiene la obligación moral de efectuar la correspondiente denuncia, pero no lanzar infundios que solo pretenden alterar el partidor de la contienda.











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