martes 17 de mayo de 2011

Invitación a cambiarle el rumbo a Cormagdalena

Columna publicada en "El Heraldo" Mayo 17 de 2011


Por: Ricardo Buitrago C

La salida de Botero de la dirección de Cormagdalena no se puede convertir en un hecho trivial circunscrito a si su remplazo se llame Augusto, Antonio, o Enrique.

Mas importante, que un nombre, es el nuevo derrotero que el Gobierno Nacional, en acopio a la constitución, debe darle a esa institución a lo cual la dirigencia regional se obliga a coadyuvar debatiendo y poniendo sus puntos de vista sobre el tema. ¡A eso los invito!

Cormagdalena no puede seguir convertida, como hasta ahora, en colcha de retazos dedicada a ejecutar jarillones y terraplenes, -útiles y necesarios, por cierto- en poblaciones rivereñas, desviando la función planificadora de ente supraterritorial que el constituyente le abrogó, cuando tuvo la grandeza de incluir en la Carta Magna el manejo de la cueca del Rio Grande de la Magdalena, como factor primordial en el desarrollo del país.

El constituyente entendió que las decisiones sobre la cuenca del Rio Grande de La Magdalena, en cualquiera de los puntos de su vasta extensión, no se pueden tomar en forma aislada, pues lo que pasa aguas arriba repercute aguas abajo y dado su tamaño, deterioro, y la diversidad de entes territoriales que en ella intervienen, demandaban la existencia de un ente administrativo que abordara integralmente su administración. ¡Y así lo concibió!

En efecto: no puede ser más precisa y explicita la descripción de la Corporación inserta en el artículo 331 de la constitución nacional que así reza: “Créase la Corporación Autónoma Regional del Río Grande de la Magdalena encargada de la recuperación de la navegación, de la actividad portuaria, la adecuación y la conservación de tierras, la generación y distribución de energía y el aprovechamiento y preservación del ambiente, los recursos ictiológicos y demás recursos naturales renovables”.

Las características constitucionalmente descritas, la enorme extensión de la cuenca, su generación de riqueza (85% del PIB) y concentración poblacional (80%), constituyen de hecho, una institución suprarregional de planificación de tal envergadura, que solo seria superable por Planeación Nacional.

No obstante en la práctica, la Corporación hoy actuante, en nada se compadece con el organismo que la constitución pretendió, puesto que por una parte el territorio definido por la Ley reglamentaria 161 de 1994 no corresponde al de la Corporación Autónoma Regional del Río Grande de la Magdalena creada constitucionalmente, mientras que por otra como mayores poseedores de sensibilidad en el manejo del Rio, en el Caribe colombiano, miopes, sumisos y pusilánimes, no hemos sido capaces de exigir un organismo con los alcances y envergadura previstos en la Carta Magna.

Como receptores, por ubicación geográfica, y dolientes de las repercusiones y avatares de un deficiente y negligente manejo der Rio nos llegó la hora de pellizcarnos, pues el debate sobre Cormagdalena hay que promoverlo no desde la óptica de un cambio de dirección, sino de su estructura y funcionamiento, en acuerdo a las necesidades imperantes y a lo contemplado constitucionalmente. ¡Es el momento de abordar el tema! ¡Nuestra injerencia en el manejo del Rio es una necesidad!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hable con sus familiares y amigos que la quieren para ellos poder robarsela.

Ricardo Buitrago Consuegra dijo...

Hay quienes bajo un anónimo se escudan como quien se pone una masca para ocultar su identidad, por falta de personalidad, vergüenza o imitando accionar de delincuentes. Preferiría que si van a ser mordaces lo hicieran con nombre propio. Así firmo yo todas mis opiniones y artículos