Columna publicada en "El Heraldo" Septiembre 7 de 2010
Por. Ricardo Buitrago C.
Amar con pasión por dos veces,/ no es falacia ni “querer” repetido,/ es un nuevo frenesí que amanece,/ cuando en el tiempo vivido…/ el primer amor desvanece/ y el corazón conserva brío./
Con este remedo de poema, gestado por un no poeta, resolví salpicado de tantos excesos, ya sea de machismo arcaico, feminismo extremo, denigración, maltrato a la mujer, desdibujación del varón, o chistes baratos e insulsos sobre la relación matrimonial, la suegra, el yugo marital y tantas otras pendejadas, meter la cucharada como repitente que soy de lo que para algunos, aun hipócritamente conservando la relación, ha sido motivo de aparente sufrimiento, mientras para otros redención de vida.
Me refiero a la consolidación de la relación de pareja en edad adulta, ya sea en la primera ocasión, en la segunda, o en ambas. Sí, en ambas, porque hay casos en los que la separación se da por sustracción de materia, que no por ausencia de mutuo querer. “Viudez la llaman”. Y aunque cada historia de amor-desamor es un mundo distinto, contrario a los que algunos piensan, el amor en su esencia no tiene caducidad ni cierra ciclos. Los ciclos se cierran para las relaciones particulares disueltas, pero no para el amor en su contexto y extensión absoluta.
Es equivocado decir entonces que solo se ama una vez en la vida, que un amor tiene primacía sobre otro, que el primero se desarrolla con el corazón y el segundo con la razón, o que el posterior es en busca de compañía que amaine la soledad. No, el corazón prima en ambos y en sus consecuencias.
Suele suceder que cuando una relación en edad adulta termina, aun vivo el dolor y revueltos los sentimientos, el afectado(a) recibe consejos bien intencionados pero todos vanos como: tienes que rehacer tu vida, aun estas joven, la soledad es tremenda, necesitas a alguien que te acompañe en la vejez, y resulta que: subsanar esas supuestas falencias acomodando pareja es equivocado. Solventar con una unión las necesidades de una persona sola de: relación carnal, compañía, mitigación de soledad o amistad es un disparatado absurdo. Si de eso se tratara hay fast food
Cuando dos personas resuelven convivir es porque encontraron con quien compartir la vida, lo que no es excluyente de las anteriores consideraciones, por el contrario, las encierra a todas y agrega otras pero en un contexto mucho más elevado y profundo.
Amores de segunda no existen, cuando realmente se ama todos son de primera. Y es claro que se puede llegar a amar de nuevo; ocurre sí que cuando amamos tanto a una persona sentimos que jamás podremos amar de nuevo así, pero la sabiduría con que Dios creó al hombre es tan grande y tan grande es la necesidad de la relación de pareja que ello es posible. ¡Se ama de nuevo!
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COLETILLA: Si nos atenemos a algunos conceptos, no sabemos si somos región, o un grupo heterogéneo de habitantes compuesto por ignorantes, analfabetas e incultos, dispersos en identidad, coherencia y principios, pero prestos a hacerle fiesta hasta a la cambiada de una llanta. Con alegría y entusiasmo salimos 2.500.000 caribeños a votar orondos por el “sí, región Caribe”, y ahora resulta que nadie sabía lo que votábamos.