martes 29 de junio de 2010

Deliberantes a destiempo

Columna publicada en "El Heraldo" Junio 29 de 2010



Por: Ricardo Buitrago C.
 
“Camarón que se duerme se lo lleva la corriente”, así como reza el popular refrán, en Barranquilla la somnolencia de la indiferencia con frecuencia nos arrastra con turbulencia a autoridades, dirigentes políticos, gremiales, columnistas, veedores, entes de control y ciudadanos del común. Adormitados caemos en la escorrentía y aguas abajo vapuleados despertamos y empezamos a deliberar ¡a destiempo!
 
Esta vez nos despabiló un sector de la obra construida con el objetivo de mejorar la movilidad ciudadana y que paradójicamente contraría los fines para los que fue concebida. El absurdo estrangulamiento que Transmetro hizo en la carrera 46 con calle 74 cerrando la vía e interrumpiendo el tráfico vehicular, creó embotellamientos que antagonizan con la fluidez que el proyecto debería aportar.
 
El taponamiento es descabellado, pero, sin eximir de responsabilidad a Transmetro, al Distrito y a su Secretaría de Movilidad, en ese juicio caemos todos. Hace tiempo nos vienen refiriendo ese mal chiste y solo ahora lo entendimos. ¿Acaso el diseño fue oculto? No… pero de Alcalde hacia abajo miramos tan mal que no vimos bien. La indiferencia no nos permitió avizorar las inconveniencias.
 
El resultado: otro monumento a la desidia. Porque dejar a prueba el cierre –eso dijo el Alcalde- con unos paliativos mas distractores que efectivos, ello indicaría. ¿y soluciones de ingeniería que? ¡Por Dios, así no se puede continuar! ¡Y con indolencia generalizada menos!
 
Así perdimos el control de la Triple A, y del cómo y porqué ni nos dimos cuenta. Y… seguimos la racha:
 
Recientemente el gobierno central ofreció recursos para un mega-aeropuerto entre B/quilla y C/gena, para mí, con enormes beneficios para la ciudad y la región. Pues bien, aparte del portazo que ipso facto le dio el alcalde al proyecto, solo se notaron intervenciones de la Cámara Colombiana de Infraestructura en apoyo y objeciones tímidas por lo interesadas –perdieron objetividad como socios de la actual concesión- de un par de gremios. Cuándo entendamos la importancia de lo que pudo ser y no fue y los recursos se hayan ido hacia otra zona, despertaremos deliberantes.
 
Ahora, el minambiente barranquillero -aunque pocos se acuerdan haber jugado bolita e’uñita con él- atenta contra el desarrollo portuario de la ciudad. Incluyó dentro de la zona Ramsar, so pretexto de proteger como humedal natural una joven y artificial ciénaga nacida con la construcción del tajamar, la margen occidental del rio a partir de Pimsa. Atentó contra la ciudad sepultando importantes proyectos portuarios y desechando las ventajas comparativas que la artificialidad del tajamar nos dio. Y… ¿Dónde están las fuerzas gremiales y políticas aunadas a Alcalde y Gobernador para impedir el atropello? ¿Dicotomía de intereses? Protestas como la de Zabarain y otras efectuadas en estas páginas quedan convertidas en periódicos de ayer para madurar nísperos.

Despertemos, la intersección de Olaya es: adefésica muestra de pequeñez y conformismo; el mega-aeropuerto: oportunidad imperdonable de perder; el cercenamiento portuario: atropello, y nosotros: camarones adormitados al vaivén de la corriente.

martes 15 de junio de 2010

A Triple A y al Distrito, les saltó un tigre

Columna publicada en "El Heraldo" Junio 15 de 2010


Por: Ricardo Buitrago C.


La habilidad para devorar presas, atribuida por el maestro Escalona al personaje representado en su célebre canción “El tigre de las Marías”, resultó una pelusita comparada con la del felino –de diferente índole- que acaba de saltarle a la Triple A y al Distrito de Barranquilla amenazando con herir de un zarpazo a la ciudad y su Área Metropolitana.

Mientras la Alcaldía adelantaba con sabia prudencia –en tratándose de un servicio público vital- la revisión de la concesión de la Triple A con los resultados positivos conocidos, agazapado se encontraba un gatuno que de pronto, ¡zúas!, lanzó monumental arañazo mediante acción popular impetrada por el ciudadano Víctor Díaz contra el Distrito, La Triple A, Inassa y Aguas de Barcelona, admitida por el Juzgado Sexto Administrativo del Circuito.

La acción pretende declarar los derechos colectivos amenazados por la empresa concesionaria, sus socios y el Distrito como contratante, así como determinar la nulidad del convenio.

Por la sustentación, precisiones y pruebas aportadas, presumo que tras la demanda no hay un gatico cualquiera. Las huellas que en ella se marcan reflejan a un diestro animal que no puede mimetizar su rastro. En su trasegar desnudó culposas falencias oficiales que podrían arañarle.

Si mediante la acción popular se restituyese a la ciudad la participación porcentual perdida en la Triple A, y se hiciese claridad sobre la aplicación de la estructura tarifaria, vaya y venga, bienvenida sea, pero el hecho no es así de simple: tiene la querella unos alcances tales que, de conceder el juez las medidas cautelares solicitadas se acarrearían graves traumas en la prestación del servicio.

Y ha sido eso precisamente, el que el remedio no resulte peor que la enfermedad, lo que la administración Distrital, sin renunciar a su deber de clarificar el manejo que de tiempo atrás la Triple A viene dando a los recursos de la concesión, ha tenido el buen juicio de evitar.

Si el Juez llegase a ordenar, como el demandante pretende, la inmediata cesación de actividades del contratista, el embargo de sus bienes y al Distrito a entregar los activos ipso facto a otro operador, -como si se tratase de cambiar de camisa- se correría el riesgo de alterar la prestación del servicio de agua a Barranquilla, Soledad, Galapa, parte de Puerto Colombia; y a la gobernación se le desmoronaría la aspiración de unificar en Triple A el manejo de los acueductos.

Si bien la demanda tiene sólidos fundamentos pienso, y así lo he manifestado, que el servicio que presta la Triple A es excelente, aunque el manejo económico es contrario a los intereses ciudadanos y distritales. En lo último ha coadyuvado la negativa de administradores anteriores en instaurar medidas de control.

Hoy, la Alcaldía ha encaminando esfuerzos para corregir lo denunciado en la acción popular, pero utilizando los mecanismos contractuales establecidos, y a fe que lo está logrando. El fallo arbitral que liberó 161.000 millones de pesos, es prueba de ello. Confiamos que el buen criterio del juez evite los traumatismos intrínsecos en la demanda. ¡Se trata de domar un tigre, no de cambiarlo!

ribu1951@yahoo.com

miércoles 2 de junio de 2010

Arias “el fariseo”

Las palabras de Andrés Felipe Arias en la junta de parlamentarios conservadores, desnudo el espíritu “fariseo” con que el actuó en el respaldo que debió darle a la colectividad. Esto dijo: la actitud de rechazo de Sanín obedece a "que ella no ha terminado de hacer el luto" tras la derrota en la contienda presidencial y "evidentemente han sido momentos muy difíciles para ella".

Más claro no canta un gallo, el luto es de ella, pues no puede expresar dolor quien como él no lo siente; fue traidor a la causa goda. Eso confirma que un sector del conservatismo, el que sigue a Arias, no actuó como tal, sino como clientelista servil, que prefiere echar por la borda un resurgir del partido, basado en el trabajo de varios años y renunciar a ser alternativa de poder por unas migajas.

Mientras Sanín y una fracción fieles al ideario conservador están apesadumbrados, hay otra con ánimos mas clientelista que idealistas que está triunfante. Que se apoye a Santos, y a la política de seguridad democrática, es una cosa, pero no que con ese fin se haya destrozado al partido. Arias debería ser expulsado de la colectividad.

Ricardo Buitrago Consuegra

martes 1 de junio de 2010

Y ahora… elecciones en la Cámara de Comercio

Columna publicada en "El Heraldo" Junio 1 de 2010

Por. Ricardo Buitrago C

Faltó un centavo para el peso, nos vamos a segunda vuelta en la elección presidencial, pero en el ínterin se realiza otro debate: La Cámara de Comercio de Barranquilla se apresta a elegir este jueves su Junta Directiva en medio de un intento de rifirrafe e intrigas sobre su trasparencia promovido con ánimo más pasional retaliativo y electorero que racional, por una veeduría ciudadana.

Una entidad que maneja un presupuesto de 18.700 millones de pesos, es obvio sea vista como centro de poder empresarial. Lo es. Y es natural, que muchos quieran estar allí. Ahora, como institución gremial conformada por empresarios, industriales y comerciantes, en su Junta Directiva es lógico estén representantes de los sectores más importantes de la economía regional, y no quienes cacarean y no ponen nunca un huevo.

Gústennos o no los talantes de quienes han conformado la junta, han sido estandartes de actividades empresariales que infunden dinamismo a la economía local. Cincuenta y un personas, elegidas sobre sesenta y cuatro cupos posibles, han representado, durante los últimos diez años, a industrias, comerciantes y microempresarios.

Pero ahora resulta que si damos crédito a versiones de los diarios La Republica y La Libertad alimentadas por las veedurías: somos una ciudad de idiotas. ¡Nos guían como borregos!

Berrio y Sarabia, antiguo director de la Cámara uno, y ex dirigente local y embajador en Portugal el otro, están hoy en el ostracismo gremial, industrial y dirigencial pero manejan, dicen los diarios, en asocio del también retirado ex director de la Fundación Santo Domingo, Marciano Puche, desde sus aislamientos y la distancia los hilos que mueven la Cámara y la ciudad. No se mueve un dedo sin el visto bueno de ellos, y su poder se hará sentir en las elecciones de hoy, anotan.

Si esos personajes, sin poder ni representación, nos manejan a control remoto desde la lejanía; serian unos verracos merecedores de ser subidos en un pedestal, y la ciudadanía, los miembros de junta y el director, por tarados y bobos, deberíamos tirarnos en el sótano de la idiotez.

Recomiendo a Visión Compartida, promotora de este singular desafuero, que el día que Berrio, Sarabia y Puche se mueran, los embalsamen como al Cid Campeador, para que no se les acabe el paradigma de los males de la ciudad.

Que la veeduría en comento, con soterrados propósitos, haya realizado campañas de desprestigio hacia la Cámara era de esperarse dado el carácter del personaje que la maneja, pero que un meritorio líder como Alejandro Duarte, que ha dignificado y enaltecido la profesión del tendero en la ciudad, y que es miembro además de la junta se haya sumado a esas prácticas es inconcebible.

Se equivocó el connotado dirigente cuando en una emisora, al terciar sobre diferencias acaecidas en el seno de la junta, le pidió al actual director, Luis Castro, se apartara del cargo durante el periodo de elecciones con miras a lograr trasparencia en el proceso. Fue ofensivo e irrespetuoso.

En manos de los afiliados votantes, y no de nadie ausente, está el que se elija el jueves una junta respetable, respetada y que se haga con respeto.