martes 15 de junio de 2010

A Triple A y al Distrito, les saltó un tigre

Columna publicada en "El Heraldo" Junio 15 de 2010


Por: Ricardo Buitrago C.


La habilidad para devorar presas, atribuida por el maestro Escalona al personaje representado en su célebre canción “El tigre de las Marías”, resultó una pelusita comparada con la del felino –de diferente índole- que acaba de saltarle a la Triple A y al Distrito de Barranquilla amenazando con herir de un zarpazo a la ciudad y su Área Metropolitana.

Mientras la Alcaldía adelantaba con sabia prudencia –en tratándose de un servicio público vital- la revisión de la concesión de la Triple A con los resultados positivos conocidos, agazapado se encontraba un gatuno que de pronto, ¡zúas!, lanzó monumental arañazo mediante acción popular impetrada por el ciudadano Víctor Díaz contra el Distrito, La Triple A, Inassa y Aguas de Barcelona, admitida por el Juzgado Sexto Administrativo del Circuito.

La acción pretende declarar los derechos colectivos amenazados por la empresa concesionaria, sus socios y el Distrito como contratante, así como determinar la nulidad del convenio.

Por la sustentación, precisiones y pruebas aportadas, presumo que tras la demanda no hay un gatico cualquiera. Las huellas que en ella se marcan reflejan a un diestro animal que no puede mimetizar su rastro. En su trasegar desnudó culposas falencias oficiales que podrían arañarle.

Si mediante la acción popular se restituyese a la ciudad la participación porcentual perdida en la Triple A, y se hiciese claridad sobre la aplicación de la estructura tarifaria, vaya y venga, bienvenida sea, pero el hecho no es así de simple: tiene la querella unos alcances tales que, de conceder el juez las medidas cautelares solicitadas se acarrearían graves traumas en la prestación del servicio.

Y ha sido eso precisamente, el que el remedio no resulte peor que la enfermedad, lo que la administración Distrital, sin renunciar a su deber de clarificar el manejo que de tiempo atrás la Triple A viene dando a los recursos de la concesión, ha tenido el buen juicio de evitar.

Si el Juez llegase a ordenar, como el demandante pretende, la inmediata cesación de actividades del contratista, el embargo de sus bienes y al Distrito a entregar los activos ipso facto a otro operador, -como si se tratase de cambiar de camisa- se correría el riesgo de alterar la prestación del servicio de agua a Barranquilla, Soledad, Galapa, parte de Puerto Colombia; y a la gobernación se le desmoronaría la aspiración de unificar en Triple A el manejo de los acueductos.

Si bien la demanda tiene sólidos fundamentos pienso, y así lo he manifestado, que el servicio que presta la Triple A es excelente, aunque el manejo económico es contrario a los intereses ciudadanos y distritales. En lo último ha coadyuvado la negativa de administradores anteriores en instaurar medidas de control.

Hoy, la Alcaldía ha encaminando esfuerzos para corregir lo denunciado en la acción popular, pero utilizando los mecanismos contractuales establecidos, y a fe que lo está logrando. El fallo arbitral que liberó 161.000 millones de pesos, es prueba de ello. Confiamos que el buen criterio del juez evite los traumatismos intrínsecos en la demanda. ¡Se trata de domar un tigre, no de cambiarlo!

ribu1951@yahoo.com

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Interés cuanto vales? Porque no dice quien es el que está detras del abogado?

SAUVIGNONA dijo...

saludos, ricardo

Sauvignona...