martes 4 de mayo de 2010

Al carajo el campo


Columna publicada en "El Heraldo" Mayo 4 de 2010

Por: Ricardo Buitrago C.

“Tan mala memoria tengo, que si te he visto no me acuerdo”, ese refrán parecería ser la consigna generalizada de candidatos presidenciales, entrevistadores y panelistas sobre el campo colombiano. De él, nadie quiere saber nada. Se han efectuado varios debates y en ninguno he oído pregunta o propuesta seria y concreta sobre su desarrollo.

En el último de Citytv, El Tiempo y la W, con temas más amplios y de mayor profundidad, hubo, exceptuando un par de planteamientos de Petro, coincidencia en casi todo. Hasta en hacer abstracción del sector rural. Bueno, Petro hablo de redistribución de tierras mafiosas, como si se diera per se, y Santos lo embarcó en una de sus cinco locomotoras generadoras de trabajo, pero no le subió equipaje con el contenido del cómo.

Y eso que sobre desempleo saltaron a la palestra comentarios variopintos, absurdos algunos, como el de Mockus: él piensa que se generan puestos de trabajo frenando la tecnificación del sector productivo. ¿Qué tal esa? Y va trepado en las encuestas.

Así, entre ires y venires, terminaron todos sincronizándose con gran parte de las políticas del Uribe que varios criticaron. Aunque, se cuidaron en no tocar una. Tuvieron la cachaza de dar un salto abrupto para abordar sectores secundarios y terciarios de la economía pasando por encima del sector primario. Se les olvidó que hay más de 12 millones de habitantes dependiendo del campo. ¡Volaron!

Y lo hicieron a propósito, creo yo. Nadie se atreve a hacer planteamientos o políticas agropecuarias concretas. Es que, por cuenta de los desafueros de guerrilla y “paras”, del rotulo de cohonestadores de esos grupos que les colgaron a ganaderos, agricultores y trabajadores rurales, y de la impresión que dejó Agro Ingreso Seguro, con un Uribito disperso en apreciaciones conceptuales y torpe para encontrar justificaciones de su accionar y de su política, quedó el sector estigmatizado.

El campo, tuvo el pecado de haber sido destinatario de unos problemas mas no de sus orígenes. Y con ello quedó marcado. Hacer una propuesta sobre su desarrollo implicaría poner sobre el tapete subsidios, incentivos o cualquier otro factor urticante. Y con esa vaca loca nadie se quiere meter; menos cogerla por los cachos. Tienen miedo a salir corneados. Prefieren ir montados sobre una ola que no genere controversia ni disenso, así no reverdezca.

Cuán equivocados están quienes piensan que el país se maneja solo con revestimientos de ética abrogada a uno y excluida a otros, manteniendo marginado, entretanto, a un sector en donde está una parte sustantiva de la pobreza del país.

Mientras el área rural no sea escenario de primera línea en progreso y desarrollo, sino que sea enviada al ostracismo y al carajo, pretendiendo ocultar su realidad para no afrontarla como en el pasado se hizo, volveremos a las mismas. No cesarán los problemas de violencia ni de narcoterrorismo.

Ya es hora que la dirigencia deje de conformarse con conocer los vacunos en Panaca. Mientras otros ni eso, prefieren verlos adobados y sazonados convertidos en bistec, o procesados sus derivados en yogurt light, pero sin saber cómo se llega a ello.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Mientras el campo tenga dirigentes como José Felix Lafaurie seguirá hacia el abismo. La propuesta de Mockus de "desticnificar" las empresas es porque tiene el claro conocimiento que esa prebenda fue utilizada por la mayoría de "empresarios" de esta narconación para el lavado de dinero. Los mismos "señores" del campo colombiano y en especial de la Costa Atlántica hacen cosas que van en contravía a la lógica. Un ejemplo: ¿Para qué insisten en ser lecheros si los rendimientos son malísimos?

El día que traten bien a sus trabajadores al sector agropecuario le irá bien.