El once de Marzo, en pleno fragor de la campaña proselitista, Piedad Córdoba anunció tener las coordenadas entregadas por las FARC. Era obvio pensar, se trataba del conjunto de valores que dieran la posición exacta para la liberación de los dos secuestrados anunciada hace un año por el grupo terrorista y de los restos del mayo Guevara.
Equivocados todos. Aunque ella no dijo mentira. La dilación en la entrega y el anuncio del aplazamiento de los restos del militar, parecen confirmar que las coordenadas que los terroristas entregaron fue la de su precisa, cierta e indeclinable posición de seguir jugando, en asocio de sus secuaces civiles, con los sentimientos de familiares de secuestrados y el país entero. Piedad está elegida y los secuestrados siguen ahí, aportándoles votos.
Equivocados todos. Aunque ella no dijo mentira. La dilación en la entrega y el anuncio del aplazamiento de los restos del militar, parecen confirmar que las coordenadas que los terroristas entregaron fue la de su precisa, cierta e indeclinable posición de seguir jugando, en asocio de sus secuaces civiles, con los sentimientos de familiares de secuestrados y el país entero. Piedad está elegida y los secuestrados siguen ahí, aportándoles votos.










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