Marcando su ya tradicional línea de conducta, el informe de HRW sobre continuidad del paramilitarismo es perverso. Claro que hay reductos de paramilitares actuando. Eso era previsible en un país con más de 50 años de violencia, con una degradación de principios y valores de la sociedad y con una radicalización extrema no dispuesta a transigir que para que haya total paz se necesita aceptar en la sociedad a quienes nos ofendieron, pero se acogieron a un proceso en donde con una pena, así sea reducida pagaron sus culpas.
¿Qué hubiera pasado si los indultados del M19, hoy en el congreso y reintegrados con todos sus derechos ciudadanos a la sociedad, hubieran sido rechazados o condenados por saecula saeculorum? ¿Cuántos estarían empuñando las armas? Las secuelas del conflicto, desafortunadamente las viviremos, por algunos años más, pero por ello no se pueden negar los éxitos del proceso ni culpar al gobierno que resolvió a tomar el toro por los cachos.










1 comentarios:
En esta vida absolutamente todo deja huellas; no siempre memorables o agradables. Los colombianos habíamos soportado por mucho tiempo una violencia imparable; sería absurdo desconocer los esfuerzos que ha realizado el actual gobierno, no solo para que haya un gran número de desmovilizados, sino también para poner en jaque a los guerrilleros.
Debemos hacer un acto público de conciliación: perdón y olvido para poder alcanzar la paz tan anhelada.
Cordiales saludos
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