martes 1 de diciembre de 2009

Barranquilla insegura

Columna publicada en "El Heraldo" Diciembre 1 de 2009

Por: Ricardo Buitrago C

Ni Chávez o Venezuela pudieron evitar que el tema dominante de conversación en el ágape por el cumpleaños del profesor Gómez Araujo fuera la desmadrada inseguridad que azota a Barranquilla.

Los contertulios, por si, o a través de un miembro de su grupo familiar, en fechas recientes, habían sido afectados por un atraco, raponeo, robo de vehículo o una chuzada a la salida del estadio, sin riña ni desmanes de por medio. Esa le tocó a mi hijo menor.

Además, diarias informaciones de prensa dan cuenta de horrorosos atentados criminales. Muchos, asesinatos sobre cuyas causas terminan habiendo solo hipótesis. Algunas, mancillantes de la honra de la víctima.

Conclusión: el remanso de paz que teníamos pasó a ser un hito más de los que nos ufanamos cuando nos invade la nostalgia y pretendemos vivir de añoranzas y recuerdos. Nos aferramos al mito de ciudad segura. ¡Ya no lo somos!

El miedo a ser víctima de una acción criminal nos invade. Y no precisamente por temor al homicidio como causa principal. Alarman las consecuencias de un robo, atraco, abuso, despojo de vehículo, o ser víctima de raponeros, fanáticos o drogadictos. Esos actos, a más de afectación psíquica o económica, pueden ocasionar lesiones físicas y la muerte. ¿Paranoia? Pregúntenle a quien ha tenido un revolver sobre su sien y da gracias a Dios se llevasen “solo” el carro; o a quien ha recibido a un hijo ensangrentado, “pero vivo”.

Alcaldía y fuerza pública hacen esfuerzos, ¡pero por favor!, no pretendan tranquilizarnos con falaces argumentos comparando nuestras tasas de homicidios con guarismos mayores de otras urbes. Absurdo consuelo y juicio mentiroso: una acción de barbarie que por gracia de Dios no incrementa el índice homicida, no deja de ser un acto criminal.

La solución no es lamentarnos o buscar subterfugios distractivos. Menos; dar la espalda a llamados de la Policía, como acaba de hacerlo la coalición mayoritaria del concejo. Aceptar la realidad y atacar con pulso firme y medidas de largo alcance los factores que se convierten en combustible de la propagación delictiva es imperante. ¿Acciones coercitivas? ¡Claro!, son necesarias y obvias, pero solas no bastan.

Causas del fenómeno que nos azota las hay desde inequidad e injusticia, desplazamiento, narcotráfico, inmoralidad, libertinaje, pérdida de valores, hasta la explosiva mezcla de armas, -amparadas o no- drogas y alcohol. Siendo su origen diverso, igual debe ser su ataque. ¡Manos a la obra pues!

-o-

Coletilla 1: ¿Cuál es la visión de Visión Compartida? Uno de los personajes que esa veeduría tildó como responsables de los males de la ciudad, por sus ejecutorias y servicio a la comunidad, acaba de ser galardonado con el premio nacional Portafolio al “Líder Empresarial” ¡Alguien está ciego!

Coletilla 2: En la disputa limítrofe con Pto. Colombia el diputado Camilo Torres afirmó: “El Distrito nos arrebató la Playa, y nadie dijo nada”. La frase refleja la razón de la sinrazón con que la duma actuó, y es escudo que desnuda la conciencia de arbitrariedad. Insisto: la integración de las dos urbes para potencializar esfuerzos, es una necesidad; la segregación absoluta, un desafuero. ¿Más ciegos?

4 comentarios:

Anónimo dijo...

La ciudadanía barranquillera está alarmada por la extramada inseguridad y sabe que sólo es cuestión de tiempo para que a cada quien o a un familiar le llege su turno. Olas permanentes de atracos, sicariato, fleteros, pandillas, víctimas inocentes de gente armada, etc. Y las autoridades? bien gracias. Es sabido que las funciones del ejército son diferentes, pero ante la impotencia de la policía para controlar todo este oleaje de crímenes y delitos, por qué no se declara la emergencia social y se militariza la ciudad para combatir tanta delicuencia?
A. Guihur

Anónimo dijo...

Me gustó la coletilla: Los de Vision Compartida están ciegos; mentira ellos ven lo que pasa es que son una partida de resentidos y fracasados

Campesinos sin AIS dijo...

Y qué??? Al menos no tienen un alcalde que dice que todo es un problema de percepción. Muy bien por destacar que el problema no puede diluirse con comparativos que apuntan a otras ciudades, regiones y, por tanto, contextos. Esa prudencia exige al juicio. Y para que éste sea bueno la pregunta que sigue es cuál es la administración que resuelve el problema...

Rud dijo...

El problema de la inseguridad nos afecta a todos, ni siquiera se puede recibir sin inquietarnos a alguien que esté realizando algún sondeo pues inmediatamente nos imaginamos que podría ser un delincuente encubierto.
Lamento que haya sido agredido uno de tus hijos, espero que se recupere pronto; sobretodo la parte emocional pues la secuela nos sigue por mucho tiempo.
El Estado es el encargado de la seguridad interna y externa a través de los diferentes organismos especializados; pero los programas para evitar la delincuencia en las diferentes ciudades debe estar dirigido por los alcaldes y sus brazos armados.
Cordiales saludos.