domingo 20 de septiembre de 2009

Yo no creo en brujas pero…


Yo no creo en la politización de la Corte Suprema de Justicia, pero de que está politizada, está politizada. Esta, podría ser una variante del dicho popular de origen gallego: Yo no creo en brujas, pero de que las hay las hay, aplicable a la polémica desatada en relación con las decisiones del máximo organismo rector de la justicia en el país al rechazar, con claro sesgo y tinte político la terna para elección de Fiscal presentada por el Presidente de la República.

Como en el caso de las brujas en las que creencias y convicciones religiosas tienden a negar el hecho, la tradición democrática del país dentro de un respetado y respetable marco institucional de antaño, fuerza a no creer lo que definitivamente es creíble: La Cortes Suprema de Justicia, perdió el norte, se convirtió en partido de oposición, adopta decisiones políticas y no en derecho y viola la Constitución Nacional. Solo eso nos faltaba.

Gústenle o no a Juan de los palotes, Pedro o Douglas independientemente de que los ternados en concepto subjetivo sean o no los mejores o los más adecuados, de acuerdo a la Carta Constitucional cumplen y la Corte Suprema carece de autoridad legal para no elegirlos.