martes 19 de mayo de 2009

Aborto, sexo y conciencia


Columna publicada en "El Heraldo" Mayo 19 de 2009
Por: Ricardo Buitrago C

Hace tres años, -10 de mayo de 2006- partidarios del aborto a ultranza, celebraron alborozados el que la Corte Constitucional promulgara la sentencia 355 que legalizó la interrupción del embarazo en Colombia en tres circunstancias especiales. Así, ese instrumento de cercenación de vida, quedó despenalizado en la ley para los casos contemplados, aunque no en la conciencia de muchos colombianos.

En pro de su legalización arguían unos, la realización anual de más de 300.000 abortos clandestinos producto de violaciones, malformaciones del feto o graves peligros a la madre; otros, la libre opción a la maternidad; algunos, derechos sexuales y reproductivos; mientras, las mas francas sin posturas hipócritas, tapujos ni cortapisas, colocaron el libre ejercicio del placer y disfrute de sus cuerpos como centro de reivindicaciones feministas.

Este último planteamiento es el más sincero por cierto, aunque mal correlacionado. Porque, si bien “cada uno puede hacer de su capa un sayo y de lo otro, lo que quiera”, es absurdo justificar que la práctica imprudente de un derecho a satisfacer un deseo, conduzca a un abominable proceder. Tampoco es válido argumentar, que no se ejerce libertad sexual si la ley impide se deseche el producto de vida que por naturaleza acarrea la falta de previsión al practicarla. El “gustico” en y dentro de las circunstancias que a cada quien sus convicciones le indiquen, es legitimo saciarlo, pero no siendo la procreación el objetico, es un deber tomar precauciones.

Cumplidos tres años de expedida la sentencia, y con estadísticas mostrando que el número de abortos atendidos en instituciones legales es ínfimo en comparación a los realizados en la clandestinidad, quienes esbozaron razones de salud y violaciones como causas para la despenalización, pretenden hacer creer que el bajo índice obedece a la negativa de los médicos a interrumpir los embarazos. ¡Falaz afirmación!

Lo que las estadísticas realmente prueban, es que la mayoría de los abortos que clandestinamente se vienen haciendo, son producto, no de malformaciones ni violaciones, eventos en que le la ley los permite, sino de la insensatez en el manejo de la relación sexual, que se pretende corregir cercenando la vida de un ser, que no tiene la culpa de la irresponsabilidad de sus padres al decidir ejercer la sexualidad solo como elemento de placer y no de concepción, pero sin tomar las debidas precauciones. Efectuado el coito, la naturaleza no interpreta, actúa.

Ojo, y que no se me trate de anacrónico ni de mojigato, que no lo soy; una cosa es el control natal preventivo, –incluido el criticado por el papa- necesario y útil además, y otra bien distinta la interrupción de una vida concebida por irreflexiva falta de previsión.

En suma, la práctica abortiva tiende a ser, no un problema legal sino de conciencia. La decisión que hace la diferencia, la tomas tú, la toma él, la tomo yo. Todos, o cualquiera, menos el ser que se pretende aniquilar y al que por indefenso y desamparado no se le quiere permitir siquiera que venga a este mundo a argumentar sobre derechos, libertades y reivindicaciones.

2 comentarios:

sergio badel dijo...

Me parece ligero el comentario. Para los científicos, que nó para la religión, todavía no se ha podido determinar desde cuando hay vida humana.
No es igual, vida,que vida humana.
Deberíamos patrocinar el aborto, de nuestras instituciones, de todos los corruptos,aunque creo, quedarían sin miembros entonces.
Los políticos deberían, por ser maestros, la fila,

Anónimo dijo...

HOLA RICARDO...
MIRA ESTE ES UN TEMA DELICADO Y PANTANOSO A LA VEZ..PERO ES ALGO QUE NO SE PUEDE CONTRA ELLO HOY EN DIA DONDE ESTA LA CONCIENCIA SI HEMIOS DE ACUDIR A ELLA....

CUANDO UN ABORTO OCURRE ..LA PERSONA QUE LO DESIDIO YA SE SACO EL PESO DE ENCIMA....Y ESO YA LE CALMA .....

TE DEJO UN BESIN Y QUE ESTES BIEN!

SAUVIGNONA!
:d