viernes 16 de enero de 2009

La basura que seremos.

La putrefacción y la hediondez, ya no solo estarán en la conciencia de los funcionarios corruptos que por años han pululado en nuestra ciudad. Traspasaron los límites de lo inmaterial a lo físico. Lo que nos faltaba, Barranquilla, por irresponsabilidad, ineficiencia o indiferencia se convirtió oficialmente en un gran basurero. Sorpresivamente salió a la luz pública una emergencia de proporciones incalculables. El basurero El henequén, en donde diariamente se depositan 1.600 toneladas de basuras e inmundicia, no le cabe más, no puede aplicar por ello los tratamientos anticontaminantes requeridos y esa cantidad de desechos no tienen destino inmediato definido.

A las volandas y porque nadie había previsto con suficiente anticipación la emergencia, Administración Distrital, Triple A y la CRA, salieron a firmar un insólito acuerdo, que no es otra cosa que hacerse los de la vista gorda, para seguir contaminando por un tiempo las proximidades del basurero actual, mientras la empresa contratista del aseo de Barranquilla, soluciona sus problemas de ineficiencia. Ahora me pregunto ¿A quién le pondrán el primer comparendo ambiental por el insólito hecho?

Ricardo Buitrago Consuegra

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente y acertada pildorita, Qué vmos a hacer con estos nefastos dirigentes de nuestra ciudad? Cómo extermiarlos? (no de asesinarlos sino de suprimirlos de sus cargos de por vida y meterlos a la cárcel)

Antonio Guihur

José I. Urueta dijo...

Y ahora vendrán las "exhautivas investigaciones" y terminaremos todos "exhautos"

García Francés dijo...

Estimado amigo Ricardo, me tomo la libertad de dirigirme a usted porque he visitado su excelente blog y me gustaría que lo compartiera con mis lectores en España.

Soy periodista español pensionado, escritor de novelas (http://www.garciafrances.com/balasdecarmin/) la más reciente publicada en Colombia con Oveja Negra, de Bogotá, y, en Madrid, mantengo un blog de actualidad (http://www.garciafrances.blogspot.com/).

El Gobierno de Colombia me concedió la nacionalidad colombiana, así que disfruto orgullosamente de ambas.

Me encantaría contar alguna vez con sus comentarios que estoy seguro harán a mis lectores ver con mayor claridad la realidad colombiana. Y a mí, me quitarán la pena de no estar en mi segunda patria.

Un saludo muy cordial.

Anónimo dijo...

Ya está dicho desde el principio en su artículo..."son funcionarios" y no hay nada que hacer mientras no se cambie el sistema y dudo que algún día se arregle. Pero no sólo son ellos, también los que organizan el transporte de bus público y todos los innecesarios que comen por ayudar a timbrar a cada conductor su tarjeta de recorrido, o los infinitos mototaxistas de Sincelejo o sino para prueba un botón..los grandes delincuentes que tienen la casa por cárcel o los que desde la cárcel "mandan"...entonces señores la basura es poca cosa comparado con la inmensa corrupción de Colombia..es triste, pero es así...

sergio badel dijo...

Y que pensamos de la basura que somos, al permitir que un basurero de políticos nos conviertan conjuntamente con la ciudad en un desecho nodegradable?