lunes 4 de febrero de 2008

Costa Caribe, región constitucional.

Resulta paradójico, que los mecanismos que expresamente contempla la constitución nacional, para unir a departamentos en procura de propósitos comunes, sean desdeñados por el gobierno y no se quiera, sean utilizados, por la zona del país, que por su marcada caracterización e identidad culturar y de costumbres, mejor tipifica en el concierto nacional, el concepto de región

Por: Ricardo Buitrago Consuegra
Publicado en EL Heraldo, seccion lectores escriben, Feb 11 de 2008

Atraídos por una identidad cultural que une a los ocho departamentos de la costa caribe colombiana, mediante el documento “compromiso caribe” suscrito a finales del año anterior por importantes lideres regionales, nació y ha ido madurando la necesidad de, mediante los elementos jurídicos que para el efecto prevé la constitución nacional, unir a la costa caribe, en un solo ente regional, que permita una expresión conjunta como región en el ámbito nacional.

La decisión de los recién posesionados gobernantes de la territorialidad caribe de "desarrollar todas las actividades tendientes a la constitución de la Región Caribe como una sola persona jurídica de derecho público", para lo cual suscribieron una declaración y acuerdo de compromiso, que el gobernador del atlántico, Dr. Eduardo Verano de la Rosa, tomando la vocería de sus colegas regionales, durante reunión celebrada en Cartagena, puso en conocimiento de la opinión publica y el gobierno nacional, no tuvo de este ultimo, la acogida que los mandatarios aspiraban.

La calificación que ante la propuesta regional hizo el ministro del interior de utópica e innecesaria, a mas de apresurada, es un acto más de mezquindad del agobiante sistema centralista que con la complacencia de la dirigencia regional ha marginado a la costa caribe colombiana de grandes proyectos de obras publicas nacionales, debatiéndose la región ante la grave enfermedad del atraso y la pobreza que crean una explosiva realidad social de desequilibrio y desigualdad frente a sus congéneres nacionales.

La costa caribe colombiana, no quiere que el país la mire solo cuando se llevan a cabo las festividades del once de noviembre, del festival vallenato, del carnaval de Barranquilla, de las fiestas de carraleja, del festival del dividivi, de las fiestas del mar, del festival del porro o el de la luna verde, o cualquiera de la multiplicidad de eventos que genera su vasta identidad cultural, sino que se mire la miseria y pobreza que detrás de esos magnos acontecimientos, se esconde y agazapa peligrosa e injustamente.

El caribe colombiano, esta harto y cansado de los innumerables problemas, salidos a la luz publica nacional, que su condición de subdesarrollo regional le ha ocasionado, con penosas situaciones de corrupción, violencia, subversión, paramilitarismo y toda una serie de actos, producto en gran parte del abandono y marginamiento a que ha estado sometida y que ha llevado a una generalizada e injusta estigmatización de sus gentes de bien.

La decisión tomada por los gobernantes caribeños, no se trata de agruparse, para lanzar un decálogo más de peticiones al gobierno central o de quejas sobre el manido y rallado centralismo, al que se ha acostumbrado culpar, como la única causa de los males ocurridos. La necesidad de la integración regional, nace de la conciencia, que el futuro, esta en manos caribe y que la clara vocación como región que une a los ocho departamentos, mediante una única identidad cultural y de costumbres debe ser materializada en las formas autorizadas por la constitución de 1991, de modo que permita una expresión conjunta como región en el ámbito nacional, con autonomía administrativa y patrimonio propio.

El compromiso adquirido, pretende, iniciar desde el caribe colombiano un nuevo proceso que no solamente implique acometer acciones y decisiones regionales, sino trascender a las supra-regionales, al elevar el problema de la desigualdad a una política de estado, que como tal y mediante la renovación de un actuante y pujante liderazgo caribe, debe ser asumida para reordenar el territorio nacional y así garantizar prosperidad en toda la geografía colombiana.

Resulta paradójico, que los mecanismos que expresamente contempla la constitución nacional, para unir a departamentos en procura de propósitos comunes, sean desdeñados por el gobierno y no se quiera, sean utilizados, por la zona del país, que por su marcada caracterización e identidad culturar y de costumbres, mejor tipifica en el concierto nacional, el concepto de región. El gobierno Nacional, esta llamado a corregir su posición y apoyar y recibir de buen agrado, la iniciativa de los departamentos caribeños.

2 comentarios:

Mike Arredondo dijo...

Excelente el articulo. La constitución prevé las regiones como mecanismos validos para aunar esfuerzos. Urge que los gobernadores de la costa caribe pongan en práctica esta idea, que es absolutamente indispensable para contrarrestar el centralismo. Claro que el gobierno, no va a estar de acuerdo, pero la unión hace la fuerza. Si Verano, logra convertir en realidad la región Caribe, se habrá anotado un gran hit

leugim divad dijo...

yo estoy de aacuerdo con la desentralización. pienso qu es el camino para que se acaben los desquilibrios territoriales en mi costa amada.
pero teniendo un poco mas de independencia la corrupta clase dirigente costeña seguria con los estragos administrativos.
hay que pensar el desentralización y una ley organica de ordenamiento territorial.
pero tambien en construir democracia en el caribe colombiano