
Por: Ricardo Buitrago Consuegra.
Publicado en El Heraldo seccion Lectores escriben Noviembre 28 de 2007
Nada puede ser más indignante y ofensivo, el que un ser apaleado y maltratado, sea objeto de burla por parte de quien precisamente le propina la golpiza. Eso fue precisamente lo que nos estuvo aconteciendo a los colombianos, durante la fallida intervención de la senadora Piedad Córdoba y el presidente Chávez en procura de la liberación de los colombianos secuestrados. Ávidos de un acuerdo humanitario, permanecimos impávidos y expectantes, ante la burla a la que, con la complicidad o ingenuidad –preferimos creer lo segundo- de la senadora Colombiana y el presidente venezolano, nos estuvo sometiendo el grupo insurgente que asesino a los 11 diputados, que tiene a miles de secuestrados, -así, inexplicablemente solo se pretenda intercambiar a 46 de ellos- y que ha subyugado al país a toda suerte de vejámenes y atrocidades por mas de 40 años.
La foto del emotivo abrazo de la senadora Piedad Córdoba con los jefes de las FARC, en su reciente reunión en el palacio Miraflores, ponía el hecho burlesco de presente y se constituía en una nueva bofetada del grupo insurgente, que ha venido haciendo del dolor de los familiares de la victimas del conflicto y del pueblo colombiano, rey de burlas. Se le olvido a quien abrazó efusivamente a los subversivos, que estos fueron los que cometieron el atroz crimen de los 11 diputados, los mismos que han efectuado cualquier cantidad de atentados con numerosas victimas en el país, los que trafican con drogas y los que tienen a numerosas personas retenidas en condiciones de cautiverio infrahumanas.
"Hemos tenido que soportar que los criminales se pavoneen ante la prensa internacional desde la ciudad de Caracas (...)".fueron las palabras del primer mandatario colombiano, que enmarcaban la frustración con que se veía el accionar de quien al haber recibido el encargo de facilitadora para el intercambio humanitario, venia haciendo mal uso de el. Porque, una cosa es la mediación para facilitar el intercambio y otra bien distinta la exaltación de quienes con su accionar han ofendido al pueblo colombiano.
Uno de los supuestos validos para una mediación efectiva es que quien o quienes hacen las veces de tales sean imparciales. Los acontecimientos surgidos de las entrevistas de representantes de las FARC con los mediadores Chávez y Córdoba, y las declaraciones por estos dadas, no daban precisamente una muestra de la imparcialidad requerida. Por el contrario, los encuentros se convirtieron en shows publicitarios en favor del grupo insurgente, matizados con veladas críticas a la actuación del gobierno colombiano.
Después del horroroso contubernio de los guerrilleros asesinos con la facilitadora, durante los encuentros en Caracas, que parecían mas actos sociales y de festejo –como su hubiera algo que festejar- se asesto otro certero golpe a la dignidad colombiana cuando los miembros de las FARC confiando en su asombrosa habilidad para crear expectativas y administrar la esperanza de los familiares de los secuestrados, después que ellos mismos han sido los causantes de su dolor y desgracia, prometían pruebas de supervivencia de la totalidad de los secuestrados y luego incumplían y posponían como es usual en ellos el plazo para su entrega. La burla seguía así, su pomposo trasegar.
No obstante la incomoda situación presentada que ponía la política de seguridad democrática a los vaivenes premeditados del grupo insurgente; el gobierno, acorde con el refrán popular: “La constancia vence lo que la dicha no alcanza” antes de tomar una drástica decisión, puso plazo hasta el 31 de Diciembre para que se dieran claras muestras de avance en las operaciones de liberación de secuestrados o se terminase definitivamente la labor de mediación encomendada a la senadora Córdoba y al presidente Chávez.
Una llamada de los mal llamados facilitadores, efectuada, -se dice que desde cuba-, al comandante del ejercito, General Mario Montoya, puso al descubierto que estos "desarrollaban una agenda paralela y oculta", a la que desplegaban regularmente frente a las pantallas de televisión. Analizada esta situación, el presidente consideró "intolerable el hecho, por ser violatorio de la soberanía nacional" y puso fin a la labor de intermediación que Chávez y Córdoba venían efectuando y con ello a las burlas al pueblo colombiano. Se cerro así, un nuevo y fallido capitulo en pos del intercambio.
Si la senadora Piedad Córdoba, hubiere querido en realidad efectuar una fructífera labor de facilitación, ha debido permanecer con el turbante, que se tuvo que quitar para colocarse la boina que utilizan quienes pertenecen al grupo subversivo de las FARC.
ribu1951@yahoo.com
http://ricardobuitragoc.blogspot.com/
Nada puede ser más indignante y ofensivo, el que un ser apaleado y maltratado, sea objeto de burla por parte de quien precisamente le propina la golpiza. Eso fue precisamente lo que nos estuvo aconteciendo a los colombianos, durante la fallida intervención de la senadora Piedad Córdoba y el presidente Chávez en procura de la liberación de los colombianos secuestrados. Ávidos de un acuerdo humanitario, permanecimos impávidos y expectantes, ante la burla a la que, con la complicidad o ingenuidad –preferimos creer lo segundo- de la senadora Colombiana y el presidente venezolano, nos estuvo sometiendo el grupo insurgente que asesino a los 11 diputados, que tiene a miles de secuestrados, -así, inexplicablemente solo se pretenda intercambiar a 46 de ellos- y que ha subyugado al país a toda suerte de vejámenes y atrocidades por mas de 40 años.
La foto del emotivo abrazo de la senadora Piedad Córdoba con los jefes de las FARC, en su reciente reunión en el palacio Miraflores, ponía el hecho burlesco de presente y se constituía en una nueva bofetada del grupo insurgente, que ha venido haciendo del dolor de los familiares de la victimas del conflicto y del pueblo colombiano, rey de burlas. Se le olvido a quien abrazó efusivamente a los subversivos, que estos fueron los que cometieron el atroz crimen de los 11 diputados, los mismos que han efectuado cualquier cantidad de atentados con numerosas victimas en el país, los que trafican con drogas y los que tienen a numerosas personas retenidas en condiciones de cautiverio infrahumanas.
"Hemos tenido que soportar que los criminales se pavoneen ante la prensa internacional desde la ciudad de Caracas (...)".fueron las palabras del primer mandatario colombiano, que enmarcaban la frustración con que se veía el accionar de quien al haber recibido el encargo de facilitadora para el intercambio humanitario, venia haciendo mal uso de el. Porque, una cosa es la mediación para facilitar el intercambio y otra bien distinta la exaltación de quienes con su accionar han ofendido al pueblo colombiano.
Uno de los supuestos validos para una mediación efectiva es que quien o quienes hacen las veces de tales sean imparciales. Los acontecimientos surgidos de las entrevistas de representantes de las FARC con los mediadores Chávez y Córdoba, y las declaraciones por estos dadas, no daban precisamente una muestra de la imparcialidad requerida. Por el contrario, los encuentros se convirtieron en shows publicitarios en favor del grupo insurgente, matizados con veladas críticas a la actuación del gobierno colombiano.
Después del horroroso contubernio de los guerrilleros asesinos con la facilitadora, durante los encuentros en Caracas, que parecían mas actos sociales y de festejo –como su hubiera algo que festejar- se asesto otro certero golpe a la dignidad colombiana cuando los miembros de las FARC confiando en su asombrosa habilidad para crear expectativas y administrar la esperanza de los familiares de los secuestrados, después que ellos mismos han sido los causantes de su dolor y desgracia, prometían pruebas de supervivencia de la totalidad de los secuestrados y luego incumplían y posponían como es usual en ellos el plazo para su entrega. La burla seguía así, su pomposo trasegar.
No obstante la incomoda situación presentada que ponía la política de seguridad democrática a los vaivenes premeditados del grupo insurgente; el gobierno, acorde con el refrán popular: “La constancia vence lo que la dicha no alcanza” antes de tomar una drástica decisión, puso plazo hasta el 31 de Diciembre para que se dieran claras muestras de avance en las operaciones de liberación de secuestrados o se terminase definitivamente la labor de mediación encomendada a la senadora Córdoba y al presidente Chávez.
Una llamada de los mal llamados facilitadores, efectuada, -se dice que desde cuba-, al comandante del ejercito, General Mario Montoya, puso al descubierto que estos "desarrollaban una agenda paralela y oculta", a la que desplegaban regularmente frente a las pantallas de televisión. Analizada esta situación, el presidente consideró "intolerable el hecho, por ser violatorio de la soberanía nacional" y puso fin a la labor de intermediación que Chávez y Córdoba venían efectuando y con ello a las burlas al pueblo colombiano. Se cerro así, un nuevo y fallido capitulo en pos del intercambio.
Si la senadora Piedad Córdoba, hubiere querido en realidad efectuar una fructífera labor de facilitación, ha debido permanecer con el turbante, que se tuvo que quitar para colocarse la boina que utilizan quienes pertenecen al grupo subversivo de las FARC.
ribu1951@yahoo.com
http://ricardobuitragoc.blogspot.com/










6 comentarios:
Eso era de esperarse. El presidente se escacho poniendo de mediadora a una guerrillera como Piedad Córdoba. El país esta cansado ya de tanta burla.
Estoy de acuerdo, la senadora se paso un poco, pero su intervencion es valiosa. No podemos dejar olvidados a esos seres humanos que merecen estar en familia
Todo lo que hicieron Piedad Córdoba y Chávez, fue ofensivo para la dignidad del pueblo colombiano. No se puede olvidar que la senadora Córdoba pidió en México que los paises latinoamericanos rompieran relaciones con nuestro país. ¿De Chávez que mas se puede esperar? ¿Acaso no es guerrillero?
Amanda
Era de esperarse que Chávez usara el tema para sus fines politiqueros en su amada patria y no para propiciar un ACUERDO HUMANITARIO al igual que Piedad, que por momentos me hicieron recordar el libro de "Teoría de Una Conspiración"......
Para los colombianos que estamos en Europa, Chavez nos hace sentir avergonzados, la doble moral, la poca diplomacia y educación que tiene.
Me parece que este protagonismo para ayudar es solo alguna tapadera para hacer algo bien gordo...estará copiando a Rusia???
Todos los que respondieron a este articulo estan equivocados. Desconocen absolutamente la historia de Colombia. Las FARC representan la problematica colombiana. Colombia es un pais usurpado. Cualquier solucion debe ser comprometida con todos los sectores del pais. El 'mamagallismo', es sin duda, la antesala a la inercia social, y, esta es practicada por TODAS las entidades de la llamada 'sociedad colombiana'.Si los colombianos se comprometieran en cambiar la estructura social del pais, primero que todo,deberian ser serios e integros. TMG.
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