martes 24 de enero de 2012

Lo dijo Jorge Cura…

Columna publicada en El Heraldo Enero 24 de 2012


Por. Ricardo Buitrago C 

El titulo de este artículo es un remedo de la célebre expresión de antaño: “Lo dijo Marcos Pérez”, que tipificaba la credibilidad que tenia ante sus oyentes el afamado locutor del Radio-periódico Informando. 

No obstante, como hasta al mejor cazador se le va la liebre, el afamado periodista, de manera absolutamente involuntaria, en su exitosa carrera con importante legado de beneficios, le dejo a la ciudad uno que otro lunarcillo: la elección del concejal Claudio Urruchurtu por ejemplo. 

Ocurrió el episodio cuando, debido a su influencia, un vasto sector de oyentes y seguidores -por ignorancia, incultura, o falta de capacidad de análisis- no fueron capaces de interpretar la mamadera de gallo con que Pérez, con sorna, ironía y sorprendente habilidad mental, hacia burla de ese pintoresco aspirante al Concejo, y lo eligieron, mediante percepción trastocada, pensando que ese era el mensaje que su locutor estrella les transmitía. 

Ese fenómeno mediático de arrolladora ascendencia sobre las masas no se había vuelto a repetir hasta la llegada del colombo-chileno Jorge Cura que, sin ser Marcos Pérez, tiene grandes e indudables capacidades que lo convierten en un adalid de la audiencia radial. 

Pero diferencias las hay, y abismales, entre el manejo de un significativo sector de oyentes que a cada uno en su época ha seguido a ojos cerrados, pues mientras Pérez Caicedo crecía manteniendo su sencillez, ecuanimidad y vocación de servicio, Jorge Cura, en la medida del aumento de su audiencia, ha incrementado también su soberbia y sus ansias de poder. 

Después de la derrota del candidato Amín, atribuida a la forma injusta y despiadada a como fue tratado por Cura, y el triunfo de Segebre, de lo cual se le atribuye gran parte del éxito, el periodista se ha envanecido en extremo y parece sentir que en Barranquilla y el Atlántico ninguna decisión importante podrá ser tomada sin su consenso y aprobación. 

Y… siendo los gremios de la producción participes importantes en el desarrollo de la ciudad, hacia ellos permanentemente enfila sus baterías, y así como la influencia involuntaria de Pérez Caicedo sobre sus oyentes, eligió a Urruchurtu, omisiones –que quiero pensar también son involuntarias- en la información de Cura a sus oyentes, sobre la actividad gremial, crea una peligrosa polarización y una exacerbación de ánimos en contra de una clase dirigente que pareciera le resulta antipática. 

Qué bueno sería que en las minuciosas investigaciones mediante las cuales Cura fustiga, no se le olvidara mencionar detalles importantes que ampliaran la percepción de sus oyentes y no que, como ya ocurrió en el pasado, la trastocara. 

En el caso del aeropuerto, por ejemplo, sobre el que critica la poca inversión del contratista, extrañamente el director de Atlántico en Noticias omite que contractualmente esta proviene de los recursos que el operador transfiere a Aerocivil y que sumaron 31.519 millones de pesos. ¿Averiguo Cura hacia donde fueron esos dineros? ¿En qué aeropuerto del país están mayormente invertidos? 

La capacidad periodística de Cura es admirable, pero la mala memoria que le hace omitir información es criticable. Así que ese ¡sí! porque ¡Lo dijo Jorge Cura!, mientras le dure la amnesia no es sano aplicarlo al pie de la letra. 

lunes 23 de enero de 2012

Profesor…


Columna publicada en "El Heraldo"  Enero 10 de 2012

“Los profesores afectan la eternidad; nadie puede decir donde se termina su influencia” Henry Brooks Adams
La frase del pensador estadounidense conque esta pluma adolorida empieza a tratar de hilvanar este articulo no puede ser más apropiada para ensalzar y ponderar una labor que, por lo importante, marca a las personas desde los inicios de sus existencias.
No creo que haya quien en sus recuerdos, de infancia y adolescencia, no guarde un especial espacio, en su memoria, para el que les enseño las primeras letras, números, historias y experiencias de vida, como tampoco para quien con su sapiencia marco su carrera universitaria o con su experiencia y erudición enrumbo su vida profesional.
Profesor… así llamamos a esos seres de quienes recibimos enseñanzas. Y no se crea que, ellas, solo brotan desde una cátedra, no, también -y esas son la mas importantes- se reciben desde sus ejemplos, consejos, don de gentes, actitudes y experiencias de vida.
Son personas que con sus actividades, ejemplarizantes, van marcando huellas que crean senderos imborrables por donde los que tienen la fortuna de seguirlos se enrumban al éxito material o espiritual.
Por eso cuando unos de esos personajes parte de este mundo, a quienes de él han recibido enseñanzas se les arruga el alma o se les engarrota la pluma.
Y aquí paso de la generalización a la particularización: “Profesorrrrr” con ese bello y ensalzante remoquete acentuado, por sus amigos cercanos y contertulios habituales, con la “r” final extendida, se identificaba a quien en vida respondió al nombre de Luis Alberto Gómez Araujo, quien partió prematuramente de este mundo, enlutando a una infinidad de discípulos de su cátedra universitaria y de sus actuaciones de vida.
Los éxitos profesionales y las actividades cívicas y altruistas de Luis Alberto desde su importante bufete de abogado, la gobernación rotaria, la decanatura de la facultad de derecho de la Universidad del Norte, su enseñanza universitaria, la actividad gremial, sus arbitrajes conciliatorios, sus actuaciones lúdicas, o desde un efímero paso por el servicio público, se enmarcan en ese calificativo que él, sabedor de su inmenso significado, recibía y aceptaba con agrado.
Con la muerte del Dr. Gómez Araujo se fue el profesor, pero no sus enseñanzas, se fue el hombre cívico, pero no las obras propulsadas, se fue un ser sabio, pero no la sabiduría en vida irradiada.
Imposible no admirar a un hombre que revistió todas sus actuaciones de vida, incluidas las mas banales, como su afición al canto, de especial elegancia y señorío.
Desde la distancia física utilizo, entonces, mi pluma entristecida e incapaz de abordar, en este momento, tema distinto y atrevidamente me abrogo la vocería de alumnos y allegados, no para darle a Luis Alberto un adiós. No… desde este espacio le venimos a decir “gracias profesorrr”, muchas gracias, y con fe y resignación cristiana lo entregamos a las manos de Dios, seguros que desde el lugar que el creador tiene destinado para hombre como él, seguirá siendo guía, norte y ejemplo, para quienes tuvieron la oportunidad de ser sus discípulos, amigos, familiares  o beneficiarios de su obra de vida. Gracias profesor, muchas gracias.

martes 27 de diciembre de 2011

Sueños de final de año

Columna publicada en "El Heraldo" Diciembre 27 de 2011



Por: Ricardo Buitrago C. 

La cercanía del fin de un año y el comienzo de otro se constituyen, a mas de días de tranquilidad y descanso, en el momento de balances, perspectivas, propósitos y sueños que dejamos llegar cuando decidimos escuchar al silencio y nos adentramos, de su mano, al encuentro con nuestra mente y nuestra alma.
Es claro que hombre que no sueña está muerto, y como yo estoy vivo, y además amo a mi ciudad, decidí, hoy, en este espacio narrar la experiencia de fantasear la Barranquilla de mis sueños.
En medio del sopor, que una idealización requiere para poner a volar la imaginación, me situé así en el paraíso de una ciudad pujante, ordenada, dotada de amplias zonas verdes, con parques y avenidas llenas de frondosos y llamativos árboles, calles sin huecos y un tránsito organizado y diligente.
Soñé que las aceras de nuestra urbe, eran amplias y cómodas para el andar peatonal. Que se respetaba el espacio público y que, en el, no había invasión de vendedores ambulantes. Como por arte de magia, en mi trasegar imaginario, los centros de diversión, restaurantes, bares y discotecas, aparecieron ubicados en una zona rosa. Las áreas residenciales volvían, así, a ser consideradas como tales. Percibía en el delicioso sopor imaginativo una seguridad digna de la otrora ciudad pacifica por excelencia, en donde la armonía y el respeto entre congéneres primaba.
Alcance a vislumbrar un extraordinario Centro de Eventos y Convenciones, que en alianza público-privada, se erigía imponente por encima de un grupo de resentidos opositores que fracasaron, por fortuna, en su intento de bombardearlo.
De pronto el sueño empezó a sufrir trastornos que llevaban visos de convertirlo en pesadilla: sobre la ciudad pujante vi sentado a los resentidos, disfrazados de locos que, con el peso de sus inquinas, oprimían su desarrollo, desprestigiando estamentos sociales, y creando una desinstitucionalización que conducía a la anarquía, detrás de la cual se agazapan unos personajes que con oscuros intereses buscaban poder. Vi así al aeropuerto Cortissoz, borroso, desvencijado y asido por garras politiqueras.
Desperté entonces aterrado de que a pesar de haber roto la cadena de ineficiencias administrativas distritales, con un cuatrienio exitoso, la credibilidad y el optimismo en la ciudad siguen en un limbo y que haya quienes, con cierto respaldo mediático, aticen para crear pesimismo fabricando una peligrosa polarización y animadversión hacia una clase dirigente a la que se han obstinado en endilgar los males de la ciudad, solo sobre la base de conjeturas.
Barranquilla tiene tantas, y tan variadas, potencialidades para su desarrollo  que vislumbrar en un sueño un gran resurgir no debería extrañar a nadie. Por fortuna,  para nuestro propósito de ver convertida la idealización en realidad, y eliminar  pesadillas, la Dra. Elsa Noguera, quien a partir del primero de enero desempeñara la primera posición distrital, tiene el carácter y las condiciones para hacerlo y garantizar, de antemano, la continuación de una senda exitosa que abrió el actual mandatario.
Mis deseos de un feliz año, dicha, prosperidad y el sueño de que, de la mano de Elsa, nuestra ciudad “florezca para todos” convertida en un anticipo del cielo.

martes 13 de diciembre de 2011

En espacio público, quedo faltando el centavo para el peso

Columna publicada en "El Heraldo" Diciembre 13 de 2011


Por: Ricardo Buitrago C 
La administración que termina, no puede negarse, ha sido la más exitosa de los últimos tiempos. No obstante, hay que decirlo, a 19 días del cambio en el manejo distrital en materia de invasión del espacio público, salvo contadas excepciones como la recuperación de la Plaza de San Nicolás y el retiro de fritangas frente a San Andresito, en la ciudad parecería que no ha habido mayor variación. La impresión es que cada quien sigue haciendo lo que le viene en gana. En la recuperación del espacio público a la administración Char, le quedo faltando el centavo para el peso. 
No de otra forma se explica que Informaciones del diario el Heraldo de hace cuatro año tituladas: “La calle que se tragaron los comerciantes” y “El Paseo de Bolívar sigue en poder de los vendedores” sigan cobrando plena vigencia. 
Así es, en Barranquilla subsisten las anomalías de esas calles denunciadas por este diario, a principios del 2008 y reproducidas en articulo de este columnista por las mismas fechas, en las que todos los días el tráfico se interrumpe, por completo, debido a la invasión de comerciantes informales en la vía pública sin que haya autoridad que lo impida. Tampoco es un secreto que en el Paseo de Bolívar, los llamados manteros o comerciantes informales siguen campantes, no obstante que, en remodelación de administración pasada, se destinó un área para su re-ubicación. Y no es menos grave el que se siga diciendo que los invasores pagan una cuota económica diaria por su permanencia en el sector. Y eso, para no entrar en minuciosos detalles sobre las fritangas, ventas ambulantes y toda suerte de nuevos negocios, en espacios públicos, que no han dejado de seguir apareciendo en la ciudad.  
Es de todos sabido que esta caótica y frustrante situación es recibida de administraciones anteriores. También lo es que, corregirla, no es tarea grata y que tiene un enorme costo social y económico, pero igualmente es cierto que bajo esas premisas convertidas, inconscientemente, en sofismas, hemos asimilado la memorable frase del filósofo y pensador Gabriel Marcel cuando afirmó: “Cuando uno, no vive como piensa, acaba pensando cómo vive”. Y eso hemos estado haciendo, acomodándonos a vivir con el fantasma de una impotencia que disfraza nuestra negligencia, negándonos con ello a recuperar las libertades perdidas. 
Sí, porque la perdida de libertades que tanto les hemos enrostrado a los terroristas de las FARC, también la hemos sufrido en nuestra ciudad. La invasión del espacio público nos ha cercenado la libertad de movilidad y esparcimiento. 
Le tocó a Elsa, pues, el chicharrón de coger el toro por los cachos y aportar el centavito que le faltó a Alex para completar el peso sin más dilaciones, pues los consabidos planes y estudios sobre la problemática del espacio público la administración actual lo presenta como su avance en el tema.
No se puede, entonces, dejar en letra muerta lo avanzado, ni tampoco dilaciones en mas diagnósticos identificativos del tema y la problemática, sobre lo cual llevamos varios años. 
Esta columna, voy a romperla, porque sé que en el próximo cuatrienio no tendré que desempolvarla para seguir recabando sobre un tema que ya por lo repetitivo se torna fastidioso.


martes 29 de noviembre de 2011

Solo los imbéciles no cambian de opinión…

Columna publicada en "El Heraldo" Noviiembre 29 de 2011

Por: Ricardo Buitrago C. 
Parafraseo, con el título de esta columna, al presidente Juan Manuel Santos con la expresión “Solo los imbéciles no cambian de opinión cuando cambian las circunstancias”, porque con ella, el entonces candidato sintetizó lo que sería un gobierno de receptividad, dialogo y decisiones consensuadas si una eventualidad lo amerita. 
 Y lo ha demostrado: no tuvo empacho en modificar la tabla de fletes de los camioneros, al escuchar sus razones; en subir el salario mínimo, al oír el clamor de trabajadores; en retirar el proyecto de reforma a la educación, ante la petición de jóvenes aprendices, y otros casos que confirman su talante abierto y democrático. 
Ocurre, sin embargo, que esa decisión, gubernamental, de no imponer su voluntad absoluta sin escuchar intereses particulares, sectoriales o territoriales, contrasta con la displicencia del Director de la Aerocivil para con la ciudad. Se niega a modificar la determinación de asumir la operación de nuestro aeropuerto, durante por lo menos dos años, habiendo cambiado las circunstancias que la originaron, y desoye el clamor de la dirigencia local que rechaza ese despropósito. 
Sí, yo sé, el Cortissoz es de Aerocivil, pero aun así, es patrimonio de Barranquilla, y a ella le asiste el derecho de objetar el rumbo que se le quiere dar. Así que lo poco que nos queda de nuestro menguado sentido de pertenencia hay que utilizarlo para exigir se deseche tan absurda pretensión, en protección de un bien público que, independientemente de su dueño en papeles, le pertenece a la ciudad, y su manejo, exitoso o calamitoso, incide en los beneficios y riesgos de la urbe. 
Que el concesionario sea Acsa u otro, es indiferente. Lo que no puede permitirse es una interinidad, en la conducción de la terminal, que atropelle a la ciudad y la afecte y menos que se “empaquete”, con unos aeropuertos pequeños, deficitarios y sin sinergia con el nuestro, como Neiva, Cartago, Popayán y Armenia, que lejos de aportar crean una carga que otras regiones se negaron a recibir. Así ocurrió con las terminales de Armenia y Cartago, que nos quieren chutar, en el fallido intento de agrupamiento con las bases aéreas del Triangulo del Café.  
Y… no es un invento nuestro, ni un hecho del pasado, el que la incapacidad de Aerocivil para administrar aeródromos sigua vigente. Leyendo  el editorial del diario La Crónica, de Armenia, “¿Y del aeropuerto qué?” de fecha 2011-08-19, se constata la frustración quindiana por la forma como esa entidad les maneja su terminal. ¿Permitiremos nos pase lo mismo? 
¿Si el gobierno escuchó a estudiantes, camioneros, y varios sectores de la colombianidad, por qué Aerocivil no nos oye a nosotros, y actúa en concordancia con la frase presidencial y las circunstancias? 
Extraño seria las coincidencias de: un director que prefiriese encasillarse el calificativo de la frase, por no actuar de conformidad; una maledicencia mediática en procura de estigmatizar estamentos representativos de nuestra institucionalidad, socios de la concesión, y el interés y jubilo de un senador porque la terminal pase a Aerocivil. Presidente: ¡Quítenos, por favor, el mal pensamiento que tan sospechosa actitudes nos está generando!

martes 15 de noviembre de 2011

El ángel sigue ahí, pero falta despertar a otro querubín



Columna publicada en "El Heraldo" Noviembre 15 de 2011

Por: Ricardo Buitrago C

Ese Serafín que, en diciembre de 2007, bajo el titulo La ciudad tiene un Ángel, se llama Pro-Barranquilla” me inspiro un articulo, sigue ahí, en labor silente pero diligente, en armónica interrelación de los sectores públicos y privados, promoviendo las ventajas comparativas de nuestra ciudad y el Departamento, con relación a otras urbes y parajes del entorno nacional, para motivar a inversionistas a efectuar aquí sus desarrollos industriales.  
Y a fe que lo ha conseguido, en los últimos cuatro años, 275 empresas han llegado a Barranquilla a instalarse, guiadas por un decálogo de importantes razones que sustentan el lema “Ubícate bien, ubícate en Barranquilla” con que la Agencia de Inversiones ha promovido con éxito la ciudad y ha facilitado los procesos de instalación de importantes  inversionistas, que vienen jalonado el crecimiento económico de la urbe, de lo cual dio cuenta en amplio informe el diario El Heraldo el pasado viernes. 
La tarea que con éxito desarrolla esa organización privada sin ánimo de lucro, patrocinada por más de 80 empresas de la ciudad, bajo la excelente dirección ejecutiva de Tatiana Orozco, con lineamientos y apoyo de su consejo Directivo, confiamos, seguirá dando frutos pues, por fortuna, está blindada de esos espíritus agoreros que, bajo un disfraz que oculta oscuros propósitos, presagian desastre cuando el sector gremial e industrial es el interviniente. 
No obstante, el evidente éxito de Pro-barranquilla se requiere para ponerlos acorde con los retos que la globalización impone, no solo de  acciones tendientes a mejorar la competitividad del Departamento y la ciudad, sino despertar a un querubín que, después de haber dado importantes frutos en el pasado, cayó en el letargo de un profundo sueño. 
Ese otro ángel, al que me refiero, es por supuesto el ¡emprendimiento de alto impacto! que sale a relucir cuando, evocando el pasado, analizamos el desarrollo empresarial de la ciudad de Barranquilla y el Departamento y empezamos a ver que con esa cualidad sus principales actores, innovadores empresarios, generaron prosperidad en una región en donde crearon empresas interesantes, y a partir de ellas y sus escisiones surgieron otras que aun existen y que han generado desarrollo. 
El espíritu se fundamentó en eso. No basta con que se firmen tratados de libre comercio y que montados en ese bus, que presagia prosperidad, se busquen alternativas de sostenibilidad familiar cuando se carece de empleo fijo, lo que va generando un emprendimiento de subsistencia, necesario y útil sí, e indispensable para la economía también, pero complementario o subyacente de ese emprendimiento de alto impacto que es el que la región necesita para crecer a partir de empresas líderes, nacidas de la innovación, y que jueguen en mercados de alto crecimiento y generadores de valor. 
Acertada, entonces, la apuesta de la Cámara de Comercio, cuando en asocio de la firma Monitor Group realiza estudios y gestiones que tienen como objeto la identificación de palancas que impulsan o inhiben emprendimientos de alto impacto en la ciudad y en la región. ¡Despierten ese querubín que, como a Pro-Barranquilla, la ciudad lo necesita!


martes 1 de noviembre de 2011

La florescencia debe ser total


Columna publicada en "El Heraldo" Noviembre 1 de 2011

Por. Ricardo Buitrago C 
Un programa de gobierno enmarcado en el lema “Barranquilla florece para todos” identificó a la mayoría de los barranquilleros que, masivamente este domingo, decidieron que el progreso que vive la ciudad se debe seguir cultivando de la mano de una extraordinaria mujer que bajo una imagen menuda y hasta frágil tiene bien guardada una extraordinaria fortaleza, voluntad, carácter, inteligencia, experiencia y gran formación académica.
Elsa Noguera De la Espriella, erigida como la primera alcaldesa de Barranquilla designada por elección popular, encarna la continuidad de un gobierno exitoso, del cual formó parte, pero no el continuismo en su manejo.
Y es claro: su triunfo es sin duda una victoria del modelo de gerencia instaurado por el alcalde Char, que ha sido, a todas luces, de gran beneficio para la ciudad. Pero… que no se llamen a engaño quienes piensan que a la nueva burgomaestre le van a dictar pautas los aliados políticos que respaldaron su candidatura.
Elsa, lo demostró con creces cuando encausó con lujo de competencias las finanzas distritales - así, mi amigo, el economista Jorge Vergara, en forma terca y obcecada desde su Organización Cívica quiera empañar lo inempañable- está provista del suficiente carácter y entereza para imponer su buen criterio y acertadas decisiones.
El futuro nos vuelve a sonreír. De la mano de la nueva Alcaldesa el progreso que vive la ciudad debe seguir avanzando y esos indicadores económicos recientes, que muestran un incremento significativo de inversiones foráneas en nuestra urbe y un inusitado boom de construcción de parques industriales, proyectos de ampliación de Zonas francas, construcción acelerada de bodegas y oficinas deben convertirse en una constante que, cual capullos en flor, engalanen el jardín en que Elsa, estamos seguros, va a convertir a la ciudad de Barranquilla.
En el Departamento, el candidato liberal José Antonio Segebre, en el resultado de la democrática lucha electoral, obtuvo el beneplácito de la mayoría de los atlanticenses. A partir de ahora, como la mandataria barranquillera, se convierte no en el candidato de un partido o de un sector, sino en el primer mandatario de todos, al que se le augura el mayor de los éxitos.
La tarea del nuevo gobernador no es fácil, debe emular a su antecesor Eduardo Verano en los logros alcanzados y continuar la reconstrucción del sur del Departamento, agobiada por un invierno inclemente que se ha ensañado sobre ese sector. !El Atlántico, también debe florecer para todos!
COLETILLA: El 20 de abril de 2010, en la columna que titulé “Triste colofón de un mandato y un partido”, así escribí: “Sabía yo que con el final de este mandato, sin tiempo para ritos mortuorios, así a muchos el hecho nos arrugase el alma, se sepultaba lo que se ha llamado “Uribismo”, y que no ha sido otra cosa que el alinderamiento de partidos, personas y grupos alrededor de un hombre en quien los que lo respaldamos, vimos identificadas ideologías y tendencias.
Lo que no tenía en mis cuentas era que en sus estertores de muerte, con ronquidos revestidos de vanidades, ansias de perpetuidad, poder y omnipotencia, cometiera tantos desaciertos.”
Por nuestro bien, confío en no volver a acertar en apreciación reciente.

martes 18 de octubre de 2011

Aerocivil no puede ponerse la camiseta del Cortissoz


Columna publicada en "El Heraldo" Octubre 18 de 2011

Por: Ricardo Buitrago C 
Mientras que decidamos utilizar razón, seriedad y sindéresis, y no pasión, para abordar la discusión sobre la necesidad de un aeropuerto regional y su ubicación, en un país que estimuló la competencia entre terminales al adoptar el sistema generalizado de concesiones, lo que el aeropuerto de Barranquilla necesita es que alguien, llámese Acsa o un nuevo concesionario, se ponga su camiseta.
Y… ponerse la camiseta es parcializarse en favor de unos intereses representados, en este caso, en la ciudad de Barranquilla.
Aerocivil, que en extraña y sospechosa decisión pretende asumir la operación del Cortissoz durante por lo menos dos años, dada la competencia entre aeropuertos de cierto rango, no puede, por improcedente e inequitativo, ponerse esa camiseta.
Una entidad que debe regular con equidad la aeronavegabilidad del país, con injerencia en la asignación de recursos y en la adjudicación de rutas y frecuencias, en aras de esa imparcialidad no debe tomar partido a favor de ninguna terminal.
No puede defender los intereses de Barranquilla quien pretende sacar una licitación integrando nuestro aeropuerto a terminales aéreas pequeñas como, por ejemplo¸ Ibagué, Neiva, Villavicencio, Pasto etc.. que serían subsidiadas por el Cortissoz.
Esa figura de “te doy carne pero con el hueso” podría ser válida desde el punto de vista de equidad nacional, pero para Barranquilla, inequitativa, inconveniente y desventajosa cuando al aeropuerto vecino, su competencia natural, se le prorroga la concesión sin subvencionar a nadie.
¿Por qué no integraron las terminales del corredor regional Cartagena-Barraquilla-Santa Marta, para así en el futuro definir la suerte y ubicación del hub que anhelamos?
Con la absurda decisión, estamos ante un engaña bobos que esconde irresponsabilidades, negligencias, intereses politiqueros y actitudes maniqueas que se vienen asentando en la ciudad y que han encontrado sonoro eco mediático.
Así, el jubilo que les produce el que le quiten la concesión a Acsa por estar en ella involucrados los gremios económicos de la ciudad a quienes con esa actitud han estigmatizado, los obnubila y no les dejan ver las entretelas de los acontecimientos. Ahí van algunas:
¿No es extraño que Aerocivil acoja un control de advertencia sobre un supuesto detrimento patrimonial, y no proceda en defensa de los intereses del Estado a repetir contra el concesionario? ¿Está prevaricando por omisión, o haciéndole el juego a otros propósitos, con un control de advertencia que sirve para no prorrogar pero no para cobrar?
¿No es negligencia, que debería investigar la Procuraduría, el que se venza una concesión y no se tengan los términos de referencia para abrir nueva licitación, y para elaborarlos se requiera tanto tiempo, cuando casi hay que copiarlos de licitaciones recientes?
¿No llama la atención que un senador, cuyo grupo político ha tenido injerencia burocrática en Aerocivil, sea uno de los intrigantes para que la concesión no se prorrogue y pase la administración del aeropuerto a manos estatales?
Es prerrogativa de Aerocivil no prorrogar, pero lo que no puede es atropellar a una ciudad con una sospechosa interinidad que afecte sus intereses. ¡Eso no se debe permitir!

lunes 3 de octubre de 2011

Ecos de una tertulia: “El Chirri”

Columna publicada en "El Heraldo" Octubre 4 de 2011

Por: Ricardo Buitrago C. 

En amenas tertulias, a las que sus organizadores me han venido honrado con invitación, un grupo de personas hemos escuchando y departido con los diferentes candidatos a la Gobernación del Atlántico.
Así, en su oportunidad, Jaime Amín y Tito José Crissien expusieron a los contertulios sus programas de gobierno y respondieron a todas sus inquietudes y apreciaciones. José Segebre debía hacerlo el pasado jueves, pero una superposición de compromisos en su agenda nos privo de ello.
No obstante el impase, iniciamos el coloquio exponiendo cada uno de los asistentes sus opiniones, comentarios e impresiones sobre los candidatos en contienda, a los que sin particularizar –salvo la opinión propia- voy a referirme brevemente:
Para casi todos es indiscutible la mayor experiencia en el manejo público de Jaime Amín y sus excepcionales condiciones. A otros les impresiona la sensibilidad social que irradia José Segebre, mientras que la mayoría ponderaron las extraordinarias capacidades de Tito Crissien.
Se puso también sobre la mesa, lo que los contertulios consideraron  improcedente parcialización mediática del destacado periodista Jorge Cura en favor de Segebre, y los ataques a Jaime Amín.
Este columnista manifestó su particular opinión, que ahora saco de la intimidad y privacidad del tertuliadero:
Tengo la impresión que bajo la figura de “El Chirri”, -cariñoso apodo del potentado constructor hermano del candidato Segebre- se esté configurando una situación como la creada con la relación de los hermanos David y José Name, (q.e.p.d) en donde la estrecha relación entre ambos generó toda suerte de polémicas, censuras, acusaciones y suspicacias, por la actividad política de uno con el empoderamiento económico del otro, y la supuesta mezcla de una y otra en detrimento de la trasparencia electoral y la contratación pública.
Que “El Chirri” sea adalid de la candidatura de su hermano es natural, pero preocupante se diga anda con una chequera de varios dígitos a disposición de la campaña.
Para no seguir en eso de los supuestos que afectaron la imagen de los hermanos Name, sin que se comprobara nunca la realidad en derecho, como seria de importante que se aclarara la participación del tristemente célebre por involucraciones con hechos de defraudación electoral: el ex concejal Eduardo Pulgar, en la campaña de Segebre.
Que útil seria que se estableciera si es cierto o no lo que se dice sobre la supuesta participación del personaje apodado “El gato volador”,  quien habría trabajado en la compra de votos para otras campañas, y ahora se dice está involucrado en la de Segebre. ¿Es eso verdad?
Los baldados de agua sucia, cuando se lanzan,  no pueden ser que enchumben a unos y pasen sin siquiera remojar a otros. Se arremetió contra un candidato a la Gobernación, por haber recibido una donación de la empresa Uniapuestas, relacionándolo con la Gata, pero cuando quien era el gerente de esa empresa en el momento de la donación –Ebert Santos- adhiere a Segebre se le recibe con los brazos abiertos. ¿Doble moral?
No hubo tertulia y se me acabo el espacio, pero que bueno sería que se aclarara que la chequera del Chirri no está haciendo lo que se decía hacia la de David y… ¿Por qué uno sería malo y el otro no?

martes 20 de septiembre de 2011

Canibalismo al servicio del centralismo

Columna publicada en "El Heraldo" Septiembre 20 de 2011

 
Por: Ricardo Buitrago C.

Más de una crítica he recibido cuando en ocasiones anteriores he esgrimido la tesis de que uno de nuestros grandes problemas es el canibalismo que profesamos y que nos ínsita a devorarnos entre congéneres.
Varias situaciones me impulsan, hoy, no solamente a mantener la tesis sino a complementarla agregándole el hecho de que al adoptar tan absurda e incoherente posición caemos en el papel de idiotas útiles al servicio, inconscientes, no de intereses propios sino ajenos o centralistas.
Así, los continuos rifirrafes no han sido solo motivo de satisfacción del apetito caníbal sino argumento para que por ejemplo:
Quienes con razón o sin ella querían ver con el cuello en la guillotina a Acsa hayan brincado en un solo pie ante la resolución de Aerocivil de terminar la concesión del aeropuerto Ernesto Cortissoz y asumir su manejo, sin darse cuenta que con esa determinación y la improvisación de la burocracia centralista, se adoptó una peligrosa interinidad y statu quo en el manejo y condiciones del aeropuerto por un largo periodo de tiempo.
¡Pero eso que importa¡ Se trataba era de que el concesionario actual le fuera quitado el manejo del aeropuerto, así la decisión por la Aerocivil adoptada vaya en detrimento del futuro aeroportuario de la ciudad. Ese futuro, sobre lo cual este columnista ha expresado ya una posición, no puede seguir en la indiferencia y al vaivén de decisiones foráneas. ¡Debatamos pues, que queremos con nuestro aeropuerto y cuáles son las soluciones para el incremento de trafico¡
En otro escenario, los inclementes críticos del gobernador Verano debieron saltar de la dicha cuando la excelente funcionaria del Fondo de Adaptación, Cecilia Álvarez Correa, empezó a fustigarlo so pretexto de atraso en las labores de mitigación del desastre del sur del Atlántico con ayuda, o haciendo eco de la irracionales criticas de congresistas como Benedetti y Name, cuando lo que hacía realmente era la ambientación de decisión que días más tarde comunicaría:
Un fondo de adaptación para la reconstrucción de las zonas afectadas por el invierno, con un carácter eminentemente centralista y excluyente, en donde los recursos solicitados por los gobernadores serán definidos y priorizados desde la altiplanicie.
Paradójicamente y después de haber sido Verano puesto de carne de cañón para justificar una determinación centralista, el mismo gobierno, por intermedio de Colombia Humanitaria, pondero la labor del mandatario al afirmar que en el Atlántico se ha alcanzado un 75% de ejecución de obras, muy por encima del promedio nacional que es del 64%. ¿Entonces?
En Cormagdalena pasa algo parecido, después de haber tenido casi que asegurada la dirección de ese importante organismo con un abanico de excelentes candidatos, ese apetito desbordado de desprestigiar congéneres, sumado a intereses de grupos políticos llevó a que fueran descalificándolos uno a uno, hasta el punto que hoy las probabilidades de que el director lo impongan los Santanderes es casi que un hecho cierto.
No nos llamemos a engaño, mientras mantengamos esa actitud irracional de criticar solo por resentimientos y resquemores del pasado, seremos idiotas útiles en detrimento de nuestros intereses y en beneficio de otros.

martes 6 de septiembre de 2011

Todos al partidor, pero sin infundios



Columna publicada en "El Heraldo" Septiembre 6 de 2011


Por: Ricardo Buitrago C. 

En sus marcas, listos, ya, es la voz en cuya espera se encuentran los candidatos a corporaciones públicas que han sometido su nombre a consideración del electorado, y que en sana competencia democrática deberán dirimir fuerzas ideológicas y programáticas el próximo 30 de Octubre.
En el Atlántico, hoy como hace cuatro años, la historia se repite: ¡Se acabo el no hay con quien!, un numeroso grupo de calificados candidatos pone su nombre a consideración del electorado para reemplazar al Dr. Eduardo Verano De la Rosa en la conducción del Departamento, y continuar con la excelente labor que él ha realizado. Justo es reconocerlo: Jaime Amín, Alfredo Palencia, Tito José Crissien, José Segebre y Max Rodríguez cuentan con sobrados meritos y condiciones para ejercer la Gobernación con lujo de competencias.
A mi modo de ver -y es una opinión particular del columnista- en la Gobernación no ocurre lo que en la Alcaldía. En esta última, para que Barranquilla continúe con la senda de progreso y futuro que se le ha instaurado, es imperativo se elija a Elsa Noguera.
En el Departamento, cualquiera de los mencionados, que gane la contienda para suceder a Verano, sería un buen mandatario, independiente de las preferencias ideológicas, programáticas, o de simpatía que sobre ellos cada quien tenga.
Así las cosas, ninguno, requiere que la contienda electoral se convierta en nido de infundios, consejas y suspicacias utilizadas como armas que, a decir del Procurador General de la Nación: "afectan la transparencia de los procesos electorales" por haber tenido quienes lanzan las acusaciones, disfrazadas de informes, debates jurídicos con actores que tienen intereses en este debate".
Me refiero por supuesto a la Corporación Arco Iris y a su director León Valencia, quien en infirme publicado sobre los candidatos, abrogándose una prerrogativa que no le corresponde, descalifica a algunos de ellos por inhabilidades o líos judiciales. Incluyó en ese listado al atlanticense Jaime Amín a quien acusó de tener relaciones, haber recibido financiación y haber favorecido a la tristemente célebre Enilce López.
No pretendo en este articulo, ni ponderar las calidades de un candidato en particular, ni defenderlo, sino censurar la perversa actitud de quien como guerrillero justificó el secuestro y la utilización de todas las armas en la consecución de un fin, premisa esta ultima que parece sigue practicando.
León Valencia no hizo otra cosa que imitar la actitud que hace dos años, sobre este mismo caso, adoptó el Senador Gustavo Petro. Se basó en el pensamiento del filósofo W. James que así reza: “No hay mayor mentira, que la verdad mal entendida”, y a eso está jugando. A una realidad, le conjuga falsedades, desinformación y maledicencia.
No es ningún secreto que Amín Hernández, es el candidato del partido de la U a una de las principales gobernaciones del país, y a esa colectividad León Valencia y sus secuaces por odio reflejo a su creador Álvaro Uribe, quieren ver destruida.
Si Valencia tiene alguna comprobada actuación ilegal de Amín o de cualquier otro candidato, tiene la obligación moral de efectuar la correspondiente denuncia, pero no lanzar infundios que solo pretenden alterar el partidor de la contienda.

martes 23 de agosto de 2011

Carrusel de la difamación y la agresión


Columna publicada en "El Heraldo" Agosto 23 de 2011

 Por: Ricardo Buitrago C. 

No solo se roba mediante los carruseles de la contratación, ni únicamente se agrede a la mujer al estilo del bolillo. Hay en esta ciudad, que estamos convirtiendo en feria circense, otro carrusel que se ha dedicado a expoliar la honra, prestigio y buen nombre de personas, instituciones y hasta de la sociedad misma, -como comunidad que no como grupúsculo de élites- y a agredir -con actuaciones difamantes- a prestigiosas y connotadas féminas orgullo nuestro no solo por su bien llevado género sino por sus calidades profesionales.
Manuel María Márquez, montado en el primer caballito del circo, es el funesto personaje que fungiendo como director de la veeduría Visión Compartida  que agrupa -dice el- a miles de ciudadanos, pero cuya representación no ha podido demostrar, cumple con ese nefasto propósito. Y cada vez que el personajillo habla mediáticamente se le da trascendencia a sus sandeces disociadoras, que más que aporte a la transparencia -por lo absurdas - le hacen daño a la ciudad en su imagen.
El tipejo no desaprovecha oportunidad para responsabilizar de cualquier actuación ciudadana a unos individuos que el califica de ineptos y enmarca en un cartel, cuyo poder y tentáculos magnifica pero no precisa.
Así, a su obcecado y malsano propósito, la tan comentada y criticada ceremonia de apertura del Mundial Sub 20 en la ciudad le cayó como anillo al dedo.
Márquez, cuando vio que solo trapear con Rosanna Lignarolo no producía el efecto deseado, salió a responsabilizar del supuesto fracaso del espectáculo al grupúsculo de marras personificado –según él- en Carla Celia, a quien no solo descalificó como directora de Fundación Carnaval S.A. sino que la relacionó con lo que él llama “cartel del suero”, la declaró súbdita de un personaje cuya obsesión en señalarlo, ya es rayana en sentimientos que riñen con la racionalidad, y mediante perversa declaración quiso crear, basado solo en suspicacias, un manto de duda sobre la transparencia en el manejo de los recursos, como si la calificación de buen o mal espectáculo necesariamente condujese a acciones dolosas.
Ahora bien: ¿Qué tiene que ver la agresión a la mujer, con la actuación de Márquez? En apariencia nada. Las calidades profesionales y el merito de la Dra. Celia no tienen que ver con su género. No obstante, experiencias del pasado, me obligan a sacar una espina que atormenta mi consciencia:
Recientemente, pasivos e indiferentes vimos: autoridades gubernamentales, dirigencia gremial e industrial, y hasta este columnista, como Márquez, sin aportar mayores causales que la infamia y la patanería, masacró, irrespetó, ultrajó y atentó contra las calidades profesionales de una de nuestras mujeres más valiosas: la Dra. Marcela Blanco Lara, y nos hicimos a un lado, la dejamos sola, y permitimos que se hiciera efectiva una renuncia motivada por el maltrato que ante una malentendida fortaleza de género le damos permisividad. ¡Esa es la realidad!
Hoy, con otra admirable mujer como la Dra. Celia, seguramente quiere hacer lo mismo. ¡Y no se lo podemos permitir! Márquez como ciudadano, ya que como veedor no ha demostrado representación, tiene el derecho a denunciar, pero con pruebas concretas y no con difamaciones, suspicacias y patanería.

martes 9 de agosto de 2011

Al blandir la fusta, no nos azotemos nosotros mismos

Columna publicada en "El Heraldo" Agosto 9 de 2011


Por: Ricardo Buitrago C.   

El sol no se tapa con las manos reza la popular frase válida en su aplicación para que no se oculten los reflejos de lo que resulta por desgracia funesto como, en efecto lo fue, el acto inaugural del Campeonato Mundial de Futbol Sub 20 realizado en nuestra ciudad.
Tampoco se pueden evitar los comentarios y cuestionamientos que coadyuvan a que un espectáculo que debió ser positivo se convierta en un lunar que mancha a una Urbe portadora, merecidamente, de una aureola de desarrollo, ejemplo y pujanza, para admiración de unos y malsanas envidias de no pocos. No trato de minimizar ni ocultar los errores que condujeron al fracaso. Pretendo si llevarlos a sus justas proporciones.
Empiezo por el craso error de caer en la tentación de hacer absurdas comparaciones como las que en sus criticas algunos han hecho con las imágenes, aun en la retina, de la inauguraciones de los Olímpicos de Beijín y el mundial de Suráfrica que crearon ilusas expectativas de un espectáculo de cercana categoría, a ellos, contando para su realización con 3.500 millones de pesos que no solo nos parecen un escándalo, sino que sin fundamento creamos suspicacias sobre su manejo, cuando en realidad son insignificantes si se comparan con los cien  millones de dólares que costó uno solo de esos eventos dignos de emulación.
Un análisis detallado, ponderado y justo de lo acontecido debe hacerse, pero, sin  intentar –como primera reacción de decepción y desconsuelo- destrozar con latigazos a quienes tuvieron la responsabilidad de organizar la inauguración del mundial pues al blandir la fusta es muy probable terminemos azotándonos a nosotros mismos.
No se nos olvide que -recojo frase emanada de la excelsa pluma de Emilia Sáenz de Ibarra-, “estamos en el mejor rincón de Colombia” – y la complemento con otra de  Roberto Zabarain- “ubicado en la esquina de la Calle Mar Caribe con la carrera Rio Magdalena” y esa privilegiada ubicación despierta la envidia de quienes no tienen ese privilegio y desde la distancia centralista utilizan nuestro errores para magnificándolos, desprestigiarnos y relegarnos.
La vergüenza del espectáculo debemos asumirla como el jugador de beisbol que de buena fe y haciendo su mejor esfuerzo sale a atrapar la pelota y se le cae, propinando con su error la derrota al equipo. Ahí no valen las excusas del traspié por desnivel del gramado o el encandilamiento de las luces. ¡Se cayó y punto! Y eso no desacredita las calidades de las que el deportista venía precedido.
La realidad es que al día siguiente del cuestionado evento la prensa nacional hasta pondero los actos inaugurales. Dieron rienda a sátiras burlas y latigazos cuando nosotros mismos, a través de las redes sociales,  comenzamos a azotarnos inmisericordemente y les dimos los elementos para una taimada campaña mediática en pro de descalificarnos para futuros eventos de gran beneficio para Barranquilla, como la sede de las eliminatorias mundialistas.
Hay que reconocer los errores y aprender de ellos, pero al agarrar la fusta de la crítica debemos evitar que con ella nos lapiden y no se deje que trasluzca el brillo del positivismo, el éxito y las cualidades que apocan lo que por desventura temporalmente nos ensombrece.

martes 26 de julio de 2011

Convirtiendo a ídolos en apologistas de desafueros


Columna publicada en "El Heraldo" Julio 26 de 2011

Por: Ricardo Buitrago C 

Confieso que dudé en escribir esta columna. Es que… el tema es duro y probablemente hiriente de susceptibilidades engendradas en la veneración a un personaje idolatrado por sus ejecutorias y destrezas. ¡Y allí me incluyo!
El asunto se torna más delicado cuando ese icono de la majestuosidad y engrandecimiento de la música, a quien me es imposible sacar del contexto temático, se debate entre la vida y la muerte. No obstante, decidí asumir el costo de expresar opinión y correr el riesgo de meterme en la grande… así que ahí voy:
La ponderación de ídolos por grandezas, dones y  maestrías en sus obras se convierte en apología a penosos desatinos personales, cuando se pone de presente que en la consecución del éxito mediaron elementos exógenos a la creatividad natural: la utilización de drogas, por ejemplo.
Y aquí caigo en el punto, incomodo, de involucrar al personaje del momento, querido y ensalzado por su extraordinaria obra musical, revivida mediante programa televisivo de alto rating.
La novela “El Joe, la leyenda”, del canal RCN, inició con el sabor, sabrosura y  admiración a un personaje que le ha aportado a la música un legado imponderable e insustituible, pero le empezó a dar también, a quienes añoran imitarlo, un ejemplo funesto cuando, el libretista, optó por narrar episodios de la vida del artista que mas que factor de ponderación deberían serlo de vergüenza: las drogas.
La vida real del Joe puede estar marcada con ese nefasto suceso, pero la leyenda, que su creatividad musical ha generado, no había por qué mancharla trayendo el episodio a un primer plano, potencializando las drogas como coadyuvantes de virtuosidad.
El libretista introduce en la trama, de manera recurrente, escenas de drogadas alucinantes con los lucimientos que sus efectos, de acuerdo a la novela, le otorgan al artista en composiciones, improvisaciones, y magistrales interpretaciones, pasando de un tajo del espectáculo degradante del consumo a la sublimación del éxito con ellas conseguido.
Obnubilados por el deleite sensorial que proporcionan obras y actuaciones de artistas, deportistas, y gente del espectáculo, no podemos trazar una rasante diferente para calificar en ellos lo censurable creándonos, en el subconsciente, una barrera que impida reprochar excesos, que en otros repudiamos: eso equivale a una tacita licencia para cometerlos.
¿Falacia? El cantante Diomedes Díaz fue condenado por la comisión de homicidio en una noche de drogas y, aun así, mantiene incólume su popularidad y admiración delirante, con actuaciones, declaraciones, e incoherencias rayanas en la vanagloria de sus truculencias pasadas.
No pretendo juzgar los excesos que, de acuerdo a la novela, tuvo en su vida el Joe, pero si RCN quería resaltar las indiscutibles calidades musicales del artista, así fuese realidad de un pasado, no era necesario darle  tratamiento apológico al consumo de estupefacientes como vehículo de éxito. Su música, estoy seguro, se va a fortificar con la novela pero, con ese  libreto que tipifica la tolerancia a los desafueros, se está incitando al uso de drogas en personas, con o carentes de calidades artísticas, esperanzadas conque ese sea el instrumento potenciador de su gloria.

martes 12 de julio de 2011

Al tráfico de Barranquilla regresaron las acémilas


Columna publicada en "El Heraldo" Julio 12 de 2011

Por. Ricardo Buitrago C 

Las ciudades crecen, se desarrollan, y sus instrumentos de movilidad se sustituyen, regulan, restringen, o renuevan en la medida que la modernidad los vuelve obsoletos, inconvenientes o peligrosos. Se establecen para ello medidas, reglamentarias y limitantes, en pro de la convivencia y la seguridad ciudadana.
En ese propósito, la Secretaria de Movilidad salió a cazar el conejo de las mototaxis y, ¡zúas!, por entre las piernas, se le colaron unas liebres resucitadas, quizás, en busca de esas huellas que, según excelsa narración de Alfredo de la Espriella, fueron dejadas como testimonio de sus dinámicas faenas: las acémilas.
En bestias como caballos, burros, y mulas, de acuerdo a relatos del maestro sobre la ciudad de los años 1920, “Cabalgaban sobre sus lomos, campesinos por calles y callejones con sus típicos pregones... ¡Coco de Agua!...¡Carbón de palito!...¡Yuca, ñame, plátano verde, verduras frescas!...” cuando a la urbe no había llegado el transporte automotor y sus calles eran de arena.
Con la modernidad de los años subsiguientes, cuando entraron en circulación los “modernos “Chevrolet”, “Buick”, “Packardt”, “Roadster” y “Ford” importados,  se establecieron disposiciones regulatorias al trasporte tirado por bestias, y se instalaron semáforos y otras medidas restrictivas que originaron una huelga de los conductores de acémilas pues, a decir del maestro De La Espriella, los animales no entendían eso de la luz verde, roja o amarilla, y se armó, “la de Dios es Cristo”. Pero las medidas se implantaron.
Pues bien. Ahora, con pregón cambiado y la amplificación estridente de un megáfono, entre concurridas calles con automóviles a velocidades que otorga el privilegio de la pavimentación y la tecnología, aparecen nuevamente los carros de mulas, de gran utilidad en el pasado, pero obsoletos, con alta peligrosidad, y traumáticos en el presente, transitando orondos en el rumbo de la vía, o en contravía, con estribillos que más o menos así rezan: “compro chatarra, aires dañados, baterías averiadas, compro…” y no hay autoridad alguna que los restrinja.
Inconcebible que en los retenes -de las 6p.m. que buscan sorprenderlo a uno sin luces encendidas- pase, por un lado, un carro de mula al que no le brillan ni los ojos de la bestia y no ocurra nada.
El derecho al trabajo, el desempleo, y toda una serie de factores que en defensa de la circulación de estos vehículos por la ciudad se esgrimen son argumentos importantes para tener en cuenta en un reordenamiento social y económico, pero no se constituyen en válido  pretexto para alterar la movilidad de una ciudad que requiere orden y cultura ciudadana, para poner en riesgo la vida de los ciudadanos que transitan por nuestras calles y menos para que esas omisiones pongan en entredicho la autoridad.
Sí, porque las regulaciones hay que cumplirlas pero… ¿habrá autoridad para exigir revisión técnico-mecánica, licencia de conducción y cumplimiento de normas de transito, si los carros de mula las violan todas y nadie actúa?
Alcalde: las excelsas narraciones del maestro De La Espriella sobre la circulación pretérita de las acémilas en la Arenosa son para vivirlas en el imaginario de la época, pero no para retrotraerlas al presente.